2025
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los Estados Financieros Consolidados, la Administración de Bancolombia Consolidado debe realizar juicios, estimaciones y supuestos que inciden en la aplicación de las políticas contables y en la determinación de los montos presentados de los activos, pasivos, ingresos y gastos.
Estas estimaciones y supuestos se revisan de forma continua bajo el supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se realizan, si afectan únicamente a dicho período, o en el período de la revisión y los períodos posteriores si impactan tanto los períodos actuales como los futuros.
Los juicios y cambios en los supuestos se revelan en las notas a los Estados Financieros Consolidados. La Administración fundamenta sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en diversos factores que se consideran razonables bajo las circunstancias actuales. No obstante, los resultados reales pueden diferir de dichas estimaciones, si cambian las condiciones o las hipótesis iniciales.
A continuación, se presentan las principales estimaciones contables utilizadas por Bancolombia Consolidado en la preparación de sus Estados Financieros Consolidados:
Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección D. Políticas contables materiales, apartado 4.1.2. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI, la pérdida crediticia esperada se determina mediante modelos y metodologías de evaluación individuales y colectivas sustentadas en supuestos y juicios que consideran datos históricos de crédito, la situación actual del prestatario y las proyecciones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras.
Los modelos colectivos incorporan parámetros tales como la probabilidad de incumplimiento a 12 meses, la probabilidad de incumplimiento durante la vida de la obligación, la pérdida dado el incumplimiento y la exposición al incumplimiento:
Exposición en caso de incumplimiento: se entiende como saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes.
Probabilidad de incumplimiento (PI): es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de 12 meses o en la vida del crédito. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
Pérdida en caso de incumplimiento (PDI): se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación.
Los principales factores de riesgo incorporados en las metodologías colectivas de pérdida crediticia esperada incluyen: la definición de incremento significativo en el riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, el valor razonable de las garantías y un enfoque prospectivo a través de la inclusión de las proyecciones de variables macroeconómicas clave (como tasas de desempleo, crecimiento del producto interno bruto (PIB), niveles de tasas de interés, inflación, entre otras). Adicionalmente, se consideran otras variables que pueden influir en las expectativas de pago de los clientes.
El enfoque prospectivo integra hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras bajo escenarios plausibles. Este es uno de los juicios más significativos involucrados en la estimación de la provisión para pérdidas crediticias esperadas de Bancolombia Consolidado, se relaciona con las proyecciones macroeconómicas utilizadas durante un período de pronóstico razonable y sustentable.
Bancolombia Consolidado analiza los créditos significativos en Stage 3 realizando un análisis individual, el cual considera supuestos relacionados con la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro esperado, los cuales pueden verse afectados por factores como: posibles cambios regulatorios con impacto potencial en el negocio del cliente, variaciones en su dinámica comercial y operativa, capacidad para negociar con éxito frente a dificultades financieras y de generar suficiente flujo de efectivo para atender sus obligaciones de deuda, fluctuaciones en el valor de las garantías, ponderación de los escenarios utilizados, así como cualquier otro factor interno o externo que pueda influir en su situación financiera. Para más información, ver Nota 6. Cartera de créditos de clientes, neta y Gestión de riesgos.
La vicepresidencia de riesgos cuenta con tres comités para supervisar las decisiones de la dirección respecto a las pérdidas crediticias esperadas (ECL, por sus siglas en inglés), incluyendo la operación de los modelos matemáticos, econométricos y financieros, que requieren la formulación de supuestos relevantes que se fundamentan en datos históricos y son posteriormente validados por los siguientes paneles de expertos:
Comité Técnico ECL: evalúa y aprueba periódicamente el desempeño de los modelos, y las metodologías utilizadas para la estimación de la pérdida crediticia esperada, así como los supuestos utilizados, mediante procedimientos de validación rigurosos que buscan garantizar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite identificar cuándo es necesario ajustar los supuestos o modificar los modelos para mejorar la precisión de las estimaciones. Además, evalúa y aprueba el uso de ajustes post modelo (PMA’s), en las etapas de constitución, monitoreo y liberación.
Comité de Proyecciones Económicas: Discute, evalúa y aprueba periódicamente las proyecciones macroeconómicas definidas para Colombia y las filiales, correspondientes a las variables de PIB, inflación, tasa de interés de política monetaria, tasa de cambio, exportaciones, importaciones, balance en cuenta corriente y balance fiscal, además de los pesos asignados a cada uno de los escenarios base y alternos, tomando en consideración los factores que se vislumbran en el panorama y que podrían afectar el escenario macroeconómico. Hacen parte del Comité la Directora de Investigaciones Económicas, el Gerente Macroeconómico, el Gerente de Analítica, los analistas del equipo de investigaciones macroeconómicas y los analistas económicos de las filiales del Banco. Así las cosas, la proyección de las condiciones económicas, la definición de escenarios macroeconómicos plausibles y la asignación de probabilidades a dichos escenarios, tienen un impacto significativo en los modelos de probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y respaldados por la Dirección de Investigaciones Económicas.
Comité VPN: Encargado de aprobar, validar y retar los supuestos y metodologías para la estimación de provisiones bajo los modelos de recuperación (Going concern, Gone Concern, Mixto y Provisión 100%) para cada uno de los clientes con monto significativo en Stage 3, cuya provisión debe estimarse por un análisis individual (metodología VPN). El Comité se reúne periódicamente y cuenta con un equipo con amplia experiencia en riesgos, finanzas, derecho y gestión corporativa.
Asimismo, se han implementado controles internos y mecanismos de gobierno sobre la calidad de los datos, el modelado y los procesos de aprobación, con el fin de reforzar la confiabilidad y precisión de las estimaciones.
Ajustes Post Modelo por incertidumbre económica:
Los ajustes por incertidumbre macroeconómica se registran de dos maneras. En primer lugar, a través de los modelos de ECL con el objetivo de capturar un mayor deterioro dentro de las expectativas macroeconómicas al que se tiene recogido en los modelos, principalmente por afectación en la inflación y la tasa de interés y, en segundo lugar, un ajuste post modelo en los clientes deteriorados (Stage 3) con montos significativos por identificación de riesgo por sector.
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Prueba de deterioro de UGE, incluida la plusvalía
Para el reconocimiento del deterioro de la plusvalía registrada en combinaciones de negocios, Bancolombia Consolidado realiza pruebas al menos al cierre de cada período. Estas pruebas requieren estimaciones y juicios significativos, que incluyen la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros de Bancolombia Consolidado derivados de la adquisición.
El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos empleados en los modelos de valoración, cualquier variación adversa en dichos factores podría conducir al reconocimiento de un cargo por deterioro de la plusvalía.
La Administración considera que los supuestos y estimaciones usados son razonables y sustentables en el contexto del mercado vigente y coherentes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 12. Intangibles y plusvalía, neto.
A partir de mayo de 2025, Bancolombia Consolidado deja de reconocer la plusvalía como consecuencia del proceso de reorganización societaria.
Impuesto diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se reconocen contablemente sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas que surgen entre las bases fiscales y las bases contables, considerando las disposiciones fiscales vigentes y aplicables en cada jurisdicción en la que opera Bancolombia Consolidado.
Debido a la volatilidad del entorno político, social y económico, a las frecuentes modificaciones de la legislación fiscal y a los cambios en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales para el cálculo del impuesto diferido requiere juicios complejos, especialmente en lo relacionado con la estimación de utilidades futuras, la compensación de pérdidas fiscales y la aplicación de deducciones. Por su relevancia y alto grado de estimación que implica la determinación del impuesto diferido se considera una política contable crítica para Bancolombia Consolidado.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por Bancolombia Consolidado, ver la Nota 13. Impuesto a las ganancias.
Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes de Bancolombia Consolidado se incluyen aquellos derivados de procedimientos judiciales, regulatorios y de arbitraje, obligaciones fiscales y otras reclamaciones surgidas en el curso normal de las operaciones. Estas contingencias son evaluadas con base en las mejores estimaciones de la Administración y constituyen provisiones cuando corresponde, considerando la probabilidad de ocurrencia, como probable, posible o remota.
Se reconocen provisiones cuando la información disponible indica que la ocurrencia es probable, que Bancolombia Consolidado tiene una obligación presente como resultado de eventos pasados y que será necesario efectuar desembolsos futuros cuyo importe pueda estimarse de manera fiable. Para determinar de forma adecuada la probabilidad, el calendario, la naturaleza y el monto de las salidas de recursos que pueden originarse de hechos pasados, Bancolombia Consolidado recurre a opinión de expertos internos y externos.
Las provisiones se determinan con base en la mejor estimación de la Administración sobre los desembolsos requeridos para liquidar la obligación presente, descontada utilizando una tasa libre de riesgo específica de cada país que refleje de manera mas adecuada el valor del dinero en el tiempo. En el caso de Colombia, el descuento se realiza empleando la tasa TES, con base en la curva de rendimiento de los bonos del gobierno.
Durante el transcurso de una contingencia, Bancolombia Consolidado puede obtener información adicional que modifique la evaluación sobre la probabilidad de ocurrencia o los montos involucrados. Estos cambios en la información pueden dar lugar a ajustes en las provisiones previamente reconocidas.
Bancolombia Consolidado considera que las estimaciones utilizadas para determinar las provisiones por pasivos contingentes constituyen estimaciones críticas, ya que la probabilidad de su ocurrencia y los montos que podrían requerirse para su pago se basan en criterios propios y en el juicio de expertos internos y externos, los cuales pueden diferir de los resultados reales de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21. Provisiones y pasivos contingentes.
Valor razonable de los activos y pasivos
El valor razonable de los activos y pasivos de Bancolombia Consolidado se determina a la fecha del Estado de Situación Financiera Consolidado. El proceso establecido por Bancolombia Consolidado para esta determinación considera las características específicas del activo o pasivo, en la misma forma en que lo harían los participantes del mercado al fijar el precio en la fecha de medición; para la estimación se toma en consideración los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable.
Con el propósito de incrementar la coherencia y la comparabilidad en las mediciones del valor razonable y la información a revelar, la NIIF 13 establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada utilizados en las técnicas de medición, como se indica a continuación:
Nivel 1: en este nivel se clasifican los activos y pasivos para los cuales existen insumos observables que corresponden a precios cotizados (no ajustados) en mercados activos para activos o pasivos idénticos a la fecha de medición. Se considera un mercado activo aquél en el que las transacciones se realizan con suficiente volumen y frecuencia como para proporcionar información de precios de manera continua. En estos casos la valoración se realiza tomando como referencia precios cotizados no ajustados, disponibles de forma inmediata, que representan transacciones reales y periódicas en dicho mercado.
Nivel 2: en ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se determina usando técnicas de valoración basadas en datos de entrada o insumos observables distintos a los precios cotizados incluidos en el Nivel 1 que son observables para los activos o pasivos directa o indirectamente. Estos insumos pueden provenir de transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares en mercado activos.
Nivel 3: se incluyen en este nivel los activos y pasivos cuyo valor razonable se determina utilizando datos de entrada no observables, respaldados por una mínima o nula actividad del mercado, y que resultan significativos en la medición. La estimación del valor razonable en este nivel se determina mediante modelos de fijación de precios, metodologías de flujos de efectivo descontados u otras técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos de entrada significativos utilizados en las técnicas de valoración para medir el valor razonable de los activos o pasivos pasan a ser no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los distintos niveles de la jerarquía del valor razonable se reconocen como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros suele implicar un alto grado de complejidad y la aplicación de juicios significativos, especialmente cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3). Estos modelos se construyen a partir de supuestos que los participantes del mercado utilizarían para fijar el precio del activo o pasivo, teniendo en consideración las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez de los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden limitar la disponibilidad y confiabilidad de precios cotizados o de los datos observables, afectando así la determinación del valor razonable.
En el desarrollo de las mediciones del valor razonable, Bancolombia Consolidado maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Además, recurre a proveedores externos de servicios de fijación de precios para obtener valores razonables, los cuales se utilizan tanto para registrar el precio de un instrumento como para corroborar las valoraciones elaboradas internamente. Los precios de terceros son sometidos a procedimientos de validación para evaluar la razonabilidad de las mediciones del valor razonable. Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 29. Valor razonable de activos y pasivos.
Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios post-empleo y beneficios de largo plazo, requieren el uso de múltiples premisas y la formulación de supuestos sobre eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. Para la determinación del valor presente de las obligaciones por los beneficios definidos y el costo asociado, se aplica el método de Unidad de Crédito Proyectada.
Las estimaciones de estas obligaciones pueden variar den manera significativa de manera significativa respecto a las cifras presentadas en los Estados Financieros Consolidados, principalmente por cambios en las hipótesis económicas y demográficas, así como por la ocurrencia de eventos relevantes. La metodología de valoración actuarial utilizada en los planes de beneficio post empleo y largo plazo incluye tasas de descuento tipificadas para cada plan de beneficio, con el objetivo de proporcionar información más relevante sobre el valor de los mismos en los Estados Financieros Consolidados. Para más información, ver Nota 19. Beneficios a empleados.
Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción, Bancolombia Consolidado asigna a cada uno de los servicios un importe que refleje el valor que espera recibir como contraprestación por cada obligación de desempeño de forma independiente, utilizando como base el precio relativo de venta independiente. Este precio se determina considerando el costo del servicio, los impuestos relacionados y los riesgos asociados a la operación y a la transacción, más el margen que Bancolombia Consolidado espera recibir, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. La política de precios contempla componentes fijos y variables, considerando las características de cada servicio, la ocurrencia de eventos futuros, descuentos, devoluciones y otros factores que puedan modificar el precio originalmente estimado. Para más información, ver Nota 25. Ingresos operativos.
Arrendamientos
La medición del activo por derecho de uso y del pasivo por arrendamiento implica la realización de juicios significativos, principalmente en la determinación del plazo del arrendamiento y de la tasa de descuento aplicable a los flujos de efectivo futuros. El plazo del arrendamiento se establece considerando la información histórica de los contratos y las expectativas de permanencia, lo cual implica un alto grado de incertidumbre debido al uso de información relevante basada en eventos pasados. Para descontar los flujos asociados con el arrendamiento, Bancolombia Consolidado utiliza una tasa incremental promedio ponderada, determinada a partir de un análisis que considera la moneda, el plazo del contrato, el entorno económico y las clases de activos subyacentes, con el fin de estimar el tipo de interés incremental del arrendatario. Para más información, ver Nota 11. Arrendamientos.
Incertidumbre sobre el tratamiento del impuesto sobre las ganancias
En la determinación del impuesto corriente y del impuesto diferido para periodos sujetos a revisión por parte de la autoridad fiscal, Bancolombia Consolidado aplica la normativa vigente y ejerce juicios en la interpretación de las disposiciones tributarias, reconociendo posiciones que podrían ser objeto de interpretaciones diferentes por parte de terceros. La complejidad del sistema tributario, las modificaciones recurrentes de la legislación fiscal, los cambios contables con efectos en las bases fiscales y, en general, la inestabilidad normativa del país, general el riesgo de que la autoridad tributaria adopte criterios diferentes a los de Bancolombia Consolidado. Por lo tanto, una disputa o inspección sobre un tratamiento fiscal podría afectar el reconocimiento y medición de los activos o pasivos por impuesto diferido o corriente, de acuerdo con los requisitos de la NIC 12 Impuesto a las ganancias.
La Administración, con el apoyo de sus asesores considera que las estimaciones y juicios aplicados en cada período fiscal se encuentran en concordancia con la normativa tributaria vigente. En consecuencia, no se ha considerado necesario reconocer provisiones adicionales a las indicadas en la Nota 13. Impuesto a las ganancias, del presente informe financiero consolidado.
2024
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los estados financieros consolidados, se requiere que la Administración del Grupo realice juicios, estimaciones y supuestos, los cuales afectan la aplicación de las políticas de contabilidad y los montos de los activos, pasivos, ingresos y gastos presentados.
Las estimaciones y los supuestos utilizados se revisan de forma continua y bajo supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se modifica la estimación, si el cambio afecta sólo a ese período, o al período de la revisión y períodos posteriores si éste afecta períodos actuales y futuros.
Los juicios o cambios en los supuestos se revelan en las notas a los estados financieros consolidados. La Administración basa sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en varios otros factores que se consideran razonables en las circunstancias actuales. Los resultados reales pueden diferir de estas estimaciones, si las suposiciones y las condiciones cambian.
A continuación, se detallan las principales estimaciones contables que el Grupo utiliza en la preparación de sus estados financieros consolidados:
1. Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección D. Políticas contables materiales, apartado 3.1.2. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI, la pérdida crediticia esperada se calcula utilizando modelos y metodologías individuales y colectivas basadas en supuestos y juicios que consideran los datos crediticios históricos, la situación actual del prestatario y las previsiones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras. Los modelos colectivos incluyen parámetros de probabilidad de incumplimiento a 12 meses, probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida de la obligación, pérdida dado el incumplimiento y exposición al incumplimiento, con la inclusión del criterio prospectivo que incluye hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras en escenarios plausibles. Además, para los préstamos evaluados individualmente en stage 3, el Grupo evaluará los créditos significativos en situación de incumplimiento, analizando el perfil de deuda de cada deudor, el valor razonable de las garantías concedidas, la información sobre el comportamiento crediticio y los flujos de caja futuros esperados del cliente.
La estimación de los cargos por deterioro es una política contable crítica debido a la importancia de este rubro, la sensibilidad de los cargos ante los cambios en los supuestos sobre eventos futuros (comportamiento de las variables macroeconómicas esperadas), la ponderación de escenarios macroeconómicos y otros juicios que son incorporados en los modelos individuales de pérdidas crediticias.
Se deben hacer algunas suposiciones relevantes para operar los modelos matemáticos que sustentan la evaluación de la pérdida de crédito esperada. Supuestos como el tiempo de vencimiento en los pagos para considerar que un cliente tiene un aumento significativo del riesgo o que está en mora, se apalancan a partir de datos históricos y luego son revisados por paneles de expertos. Otros supuestos, como las condiciones económicas futuras, la conformación de escenarios económicos futuros plausibles y la probabilidad de dichos escenarios, tienen un gran impacto en los modelos de probabilidad de incumplimiento durante la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y apalancados por la Dirección de Investigaciones Económicas.
Los principales factores de riesgo que se incluyen en las estimaciones colectivas de las pérdidas esperadas son: la definición de incremento significativo del riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, las proyecciones del valor de las garantías, los plazos de las carteras y las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, por ejemplo: las tasas de desempleo, el PIB, el nivel de las tasas de interés, entre otras. También es importante considerar otras variables que tienen influencia en las expectativas de pago de los clientes.
Adicionalmente, las metodologías de evaluación individual, consideran supuestos sobre la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro que podrían verse afectados por factores tales como cambios regulatorios potencialmente impactantes para el negocio del cliente, cambios en la dinámica comercial y operativa del cliente y la capacidad para negociar con éxito por dificultades financieras y generar suficiente flujo de efectivo para pagar las obligaciones de la deuda, cambios en el valor de las garantías, ponderación de los escenarios utilizados y cualquier otro factor interno o externo del cliente. Para más información, ver Nota 6. Cartera de créditos de clientes, neta y Gestión de riesgos.
Dadas las incertidumbres inherentes y el alto grado de subjetividad involucrado en la evaluación de los tres factores siguientes, es posible que los resultados del próximo ejercicio económico difieran de las expectativas en que se basan las estimaciones de la Administración:
- Exposición en caso de incumplimiento: Se entiende como saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes, este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente.
- Probabilidad de incumplimiento (“PI”): Es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de 12 meses o en la vida del crédito. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
- Pérdida en caso de incumplimiento (“PDI”): Se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación.
La vicepresidencia de riesgos revisa periódicamente los modelos y metodologías de pérdida esperada de crédito y los supuestos utilizados, a través de procedimientos de validación sólidos, para asegurar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite a la Administración determinar cuándo deben modificarse los supuestos y modelos para mejorar las estimaciones. Los controles internos y el gobierno sobre los datos, el modelado y los procesos de aprobación, se implementaron para hacer estimaciones más precisas. A partir del 31 de diciembre de 2023, se presentó una mejora en la metodología de cálculo del deterioro crediticio, como se muestra a continuación:
• LGD: Se ha implementado un cambio metodológico para seleccionar la recuperación del cliente en incumplimiento, el cual se alinea en mayor proporción con los patrones de pago de los clientes.
• Se han desarrollado nuevos modelos de calificación que permiten una mejor clasificación del riesgo de los clientes del portafolio de personas naturales (en Colombia y Panamá) y de personas jurídicas (en Colombia).
• Se han realizado mejoras en el modelo de umbrales para encontrar el incremento significativo del riesgo desde el origen, que permiten una mayor precisión en la clasificación de los clientes en el stage 2 con alta probabilidad de incumplimiento.
• Actualmente los modelos de probabilidad de default (“PD”) incorporan datos hasta febrero de 2020 (antes de pandemia), al realizar los análisis para incluir la nueva información, se encuentran dificultades para modelar y obtener buenas métricas de precisión y discriminación, dado el comportamiento irregular de las variables que se incorporan en las estimaciones. Estas variables incluyen factores macroeconómicos como bajo crecimiento económico del país, altas tasas de interés y un desempleo en niveles altos, además del comportamiento de las tasas de default, que presentan saneamientos que nos son reales sino que se dieron por la prestación de alivios financieros, seguido de un alto nivel de default producto de la situación económica que ha tenido un impacto negativo sobre el portafolio de crédito; por lo tanto, la Administración del Grupo decide no incorporar aún datos recientes en los modelos de PD. Sin embargo, se ha constituido un overlay sobre los portafolios que presentan alertas de mora en fechas recientes superiores al promedio histórico.
El impacto neto como consecuencia de lo anterior equivale a la constitución de provisiones por COP 11,071 al 31 de diciembre de 2023.
2. Prueba de deterioro de UGE, incluida la plusvalía
Para reconocer el deterioro de la plusvalía registrada en las combinaciones de negocios, el Grupo realiza pruebas por lo menos al final de cada período. Estas pruebas incluyen estimados y juicios significativos, teniendo en cuenta la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros del Grupo que se originan a partir de la adquisición. El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos de los modelos de valoración usados, los cambios adversos en alguno de los factores mencionados pueden llevar al Grupo a reconocer un cargo al deterioro de la plusvalía. La Administración considera que los supuestos y estimados usados son razonables y sustentables en el ambiente de mercado existente y acordes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 9. Intangibles y plusvalía, neto.
3. Reconocimiento de activos digitales
Actualmente no existen directrices definitivas específicas en las NIIF o en marcos contables alternativos para contabilizar el reconocimiento de los activos digitales en poder del Grupo, así como la custodia de los activos digitales en poder de los clientes, por lo que la Administración ha ejercido un juicio significativo a la hora de determinar el tratamiento contable adecuado.
El Grupo ha considerado que actúa en calidad de intermediario comercial de materias primas, tal como se define en la NIC 2 Inventarios, al caracterizar algunas de sus tenencias como inventarios, o más concretamente, activos digitales. El modelo de negocio para los activos digitales será venderlos en un futuro próximo y generar un beneficio a partir de las fluctuaciones del precio o del margen de los intermediarios. Así, los inventarios mantenidos por corredores-comerciantes de materias primas son medidos al valor razonable menos los costos de venta. Cuando dichos inventarios se miden sobre esa base, los cambios en el valor se reconocen en ganancias o pérdidas en el período.
Respecto a la custodia de los activos digitales en poder de los clientes, el Grupo reconoce un pasivo por la obligación de salvaguardar los activos de los usuarios y reconoce un activo asociado para los activos criptográficos salvaguardados. Tanto el pasivo como el activo deben medirse inicial y posteriormente al valor razonable de los criptoactivos que se salvaguardan.
En caso de que el IASB emita directrices definitivas, el Grupo podría verse obligado a modificar sus políticas contables, lo que podría tener un efecto significativo en los estados financieros consolidados.
4. Impuesto diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se registran sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas originadas entre las bases fiscales y las bases contables, teniendo en cuenta las normas fiscales vigentes y aplicables en cada una de las jurisdicciones donde se encuentra el Grupo. Debido a las condiciones cambiantes del entorno político, social y económico, las constantes modificaciones en la legislación fiscal y los cambios permanentes en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales del impuesto diferido implica difíciles juicios para estimar futuras ganancias, compensaciones o deducciones fiscales. La determinación del impuesto diferido es considerada como una política contable crítica.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por el Grupo, ver la Nota 12. Impuesto de renta.
5. Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes del Grupo se incluyen aquellos relacionados con procedimientos judiciales, regulatorios y de arbitraje, impuestos y otras reclamaciones derivadas de la realización de actividades normales del Grupo. Estas contingencias son evaluadas teniendo en cuenta las mejores estimaciones que realiza la gerencia y se han establecido las provisiones necesarias para las reclamaciones legales y otras reclamaciones, validando la probabilidad de ocurrencia, si esta es probable, posible o remota. Las contingencias son provisionadas y registradas cuando toda la información disponible indique que es factible su ocurrencia, el Grupo esté obligado en el futuro a realizar desembolsos para los eventos que sucedieron antes de la fecha del balance y los montos pueden ser razonablemente estimados. Para realizar una adecuada estimación de la probabilidad, el calendario, la naturaleza y el importe de los flujos de salida que pueden derivarse de hechos pasados, el Grupo tiene en cuenta las opiniones de expertos internos y externos.
Las provisiones se determinan por la mejor estimación de la Administración de los desembolsos requeridos para liquidar la obligación presente y es descontada utilizando una tasa libre de riesgo de cada país que mejor refleje el valor del dinero en el tiempo; para Colombia es descontada utilizando la tasa TES con base a la curva de rendimiento de los bonos del gobierno.
A lo largo de la existencia de una contingencia, el Grupo puede obtener información adicional que puede afectar las evaluaciones relacionadas con la probabilidad de ocurrencia o a los estimados de los montos involucrados; cambios en estas evaluaciones pueden conllevar a cambios en las provisiones.
El Grupo considera las estimaciones usadas para determinar las provisiones para pasivos contingentes como estimaciones críticas porque la probabilidad de su ocurrencia y los montos que el Grupo puede requerir para pagarlos están basados en los criterios del Grupo y de sus expertos internos y externos, los cuales no necesariamente coinciden con los resultados futuros de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21. Provisiones y pasivos contingentes.
6. Valor razonable de los activos y pasivos
El valor razonable de los activos y pasivos del Grupo se determina a la fecha del estado de situación financiera consolidado. El proceso de determinación del valor razonable establecido en el Grupo tiene en cuenta las características del activo o del pasivo, de la misma forma en que los participantes del mercado las tendrían en cuenta al fijar el precio de dicho activo o pasivo en la fecha de medición; para la estimación se toma en consideración los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable.
Para incrementar la coherencia y comparabilidad de las mediciones del valor razonable e información a revelar relacionada, se establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable, como se muestra a continuación:
Nivel 1: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 1 si existen insumos observables que reflejan precios cotizados (no ajustados) para activos o pasivos idénticos en mercados activos. Un mercado activo es aquél en el que las transacciones se producen con suficiente volumen y frecuencia para proporcionar información de precios de manera continua. Los instrumentos se valoran con referencia a precios cotizados no ajustados para activos o pasivos idénticos en mercados activos donde el precio cotizado está fácilmente disponible, y el precio representa transacciones de mercado reales y periódicas.
Nivel 2: En ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se estima usando modelos, cuyos datos de entrada o insumos son observables para transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares.
Nivel 3: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 3 si en la medición del valor razonable se han utilizado datos de entrada no observables que están soportados en una mínima o nula actividad del mercado y que son significativos en el valor razonable de estos activos o pasivos. El valor razonable de los activos y pasivos financieros de nivel 3 se determina utilizando modelos de fijación de precios, metodologías de flujo de efectivo descontado o técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos importantes utilizados en los modelos financieros que miden los valores razonables de los activos y pasivos se vuelven no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los niveles del valor razonable mencionados son asumidas como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros generalmente implica un alto grado de complejidad y requiere la aplicación de juicios, en especial cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3) construidos a partir de los supuestos que serían utilizados en el mercado para determinar el precio del activo o pasivo. La determinación de estos supuestos incluye la consideración de las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez en los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden reducir la disponibilidad y confiabilidad de los precios cotizados o los datos observables utilizados para determinar el valor razonable.
Al desarrollar mediciones del valor razonable, el Grupo maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Además, el Grupo utiliza servicios de fijación de precios de terceros para obtener valores razonables, que se utilizan para registrar el precio de un instrumento o para corroborar precios desarrollados internamente. Los procedimientos de validación de precios de terceros se realizan sobre la razonabilidad de las mediciones del valor razonable. Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 30. Valor razonable de activos y pasivos.
7. Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios post-empleo y beneficios de largo plazo, implica una gran variedad de premisas y la realización de supuestos de eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. El método de Unidad de Crédito Proyectada es utilizado para la determinación del valor presente de la obligación por los beneficios definidos y el costo asociado a estos. Las mediciones futuras de las obligaciones pueden variar significativamente de las que se presentan en los estados financieros consolidados, entre otras, debido a cambios en las hipótesis económicas y demográficas y eventos significativos. La metodología de valoración actuarial de los planes de beneficio post empleo y largo plazo incluye tasas de descuento tipificadas por cada plan de beneficio, con el objetivo de presentar en los estados financieros consolidados información más relevante sobre el valor de los mismos. Para más información, ver Nota 19. Beneficios a empleados.
8. Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción, el Grupo le asigna a cada uno de los servicios el importe que represente el valor que espera recibir como contraprestación por cada compromiso de forma independiente; es decir, con base en el precio relativo de venta independiente. El precio lo determina definiendo el costo de cada servicio, impuestos relacionados y riesgos asociados a la operación e inherentes a la transacción, más el margen que espera recibir en cada uno de los servicios, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. El Grupo tiene precios fijos y variables considerando las características de cada servicio, eventos futuros, descuentos, devoluciones y demás variables que puedan variar el precio. Para más información, ver Nota 25. Ingresos operativos.
9. Arrendamientos
La medición del activo por derecho de uso y del pasivo por arrendamiento requiere una serie de juicios, entre los que se encuentran la determinación del plazo del arrendamiento y la tasa utilizada para descontar los flujos de efectivo. El plazo del arrendamiento se definió de acuerdo con la información histórica de los contratos y las expectativas de permanencia en cada uno de ellos, lo cual implica un alto grado de incertidumbre debido al uso de información relevante sobre eventos pasados. En el Grupo se utiliza una tasa incremental promedio ponderada para descontar los flujos asociados con el arrendamiento. El Grupo realiza el análisis teniendo en cuenta la moneda, el plazo del arrendamiento, el entorno económico y las clases de activos subyacentes, para determinar el promedio ponderado del tipo de interés incremental del arrendatario. Para más información, ver Nota 7. Arrendamientos.
10. Incertidumbre sobre el tratamiento del impuesto sobre la renta
En el proceso de determinación del impuesto corriente y el impuesto diferido para periodos sujetos a revisión por parte de la autoridad fiscal, han sido aplicadas las normas correspondientes y se han realizado interpretaciones para tomar posiciones, sobre las cuales podrían surgir diferentes interpretaciones a las realizadas por la entidad. Debido a la complejidad del sistema tributario, las continuas modificaciones a las normas fiscales, los cambios contables con implicaciones en las bases impositivas y, en general, la inestabilidad legal del país, en cualquier momento la autoridad tributaria podría tener criterios diferentes a los del Grupo. Por lo tanto, una disputa o inspección por parte de la autoridad fiscal sobre un tratamiento fiscal específico puede afectar la contabilidad del activo o pasivo por impuesto diferido o corriente, de acuerdo con los requisitos de la NIC 12.
La Administración y sus asesores consideran que sus acciones sobre las estimaciones y juicios realizados en cada período fiscal corresponden a las indicadas por la normativa tributaria vigente, por lo que no han considerado necesario reconocer ninguna disposición adicional a las indicadas en la Nota 12. Impuesto de renta, del presente informe financiero consolidado.
2023
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los estados financieros consolidados, se requiere que la Administración del Grupo realice juicios, estimaciones y supuestos, los cuales afectan la aplicación de las políticas de contabilidad y los montos de los activos, pasivos, ingresos y gastos presentados.
Las estimaciones y los supuestos utilizados se revisan de forma continua y bajo supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se modifica la estimación, si el cambio afecta sólo a ese período, o al período de la revisión y períodos posteriores si éste afecta períodos actuales y futuros.
Los juicios o cambios en los supuestos se revelan en las notas a los estados financieros consolidados. La Administración basa sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en varios otros factores que se consideran razonables en las circunstancias actuales. Los resultados reales pueden diferir de estas estimaciones, si las suposiciones y las condiciones cambian.
A continuación, se detallan las principales estimaciones contables que el Grupo utiliza en la preparación de sus estados financieros consolidados:
1. Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección D. Políticas contables materiales, apartado 3.1.2. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI, la pérdida crediticia esperada se calcula utilizando modelos y metodologías individuales y colectivas basadas en supuestos y juicios que consideran los datos crediticios históricos, la situación actual del prestatario y las previsiones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras. Los modelos colectivos incluyen parámetros de probabilidad de incumplimiento a 12 meses, probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida de la obligación, pérdida dado el incumplimiento y exposición al incumplimiento, con la inclusión del criterio prospectivo que incluye hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras en escenarios plausibles. Además, para los préstamos evaluados individualmente en stage 3, el Grupo evaluará los créditos significativos en situación de incumplimiento, analizando el perfil de deuda de cada deudor, el valor razonable de las garantías concedidas, la información sobre el comportamiento crediticio y los flujos de caja futuros esperados del cliente.
La estimación de los cargos por deterioro es una política contable crítica debido a la importancia de este rubro, la sensibilidad de los cargos ante los cambios en los supuestos sobre eventos futuros (comportamiento de las variables macroeconómicas esperadas), la ponderación de escenarios macroeconómicos y otros juicios que son incorporados en los modelos individuales de pérdidas crediticias.
Se deben hacer algunas suposiciones relevantes para operar los modelos matemáticos que sustentan la evaluación de la pérdida de crédito esperada. Supuestos como el tiempo de vencimiento en los pagos para considerar que un cliente tiene un aumento significativo del riesgo o que está en mora, se apalancan a partir de datos históricos y luego son revisados por paneles de expertos. Otros supuestos, como las condiciones económicas futuras, la conformación de escenarios económicos futuros plausibles y la probabilidad de dichos escenarios, tienen un gran impacto en los modelos de probabilidad de incumplimiento durante la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y apalancados por la Dirección de Investigaciones Económicas.
Los principales factores de riesgo que se incluyen en las estimaciones colectivas de las pérdidas esperadas son: la definición de incremento significativo del riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, las proyecciones del valor de las garantías, los plazos de las carteras y las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, por ejemplo: las tasas de desempleo, el PIB, el nivel de las tasas de interés, entre otras. También es importante considerar otras variables que tienen influencia en las expectativas de pago de los clientes.
Adicionalmente, las metodologías de evaluación individual, consideran supuestos sobre la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro que podrían verse afectados por factores tales como cambios regulatorios potencialmente impactantes para el negocio del cliente, cambios en la dinámica comercial y operativa del cliente y la capacidad para negociar con éxito por dificultades financieras y generar suficiente flujo de efectivo para pagar las obligaciones de la deuda, cambios en el valor de las garantías, ponderación de los escenarios utilizados y cualquier otro factor interno o externo del cliente. Para más información, ver Nota 6. Cartera de créditos de clientes, neta y Gestión de riesgos.
Dadas las incertidumbres inherentes y el alto grado de subjetividad involucrado en la evaluación de los tres factores siguientes, es posible que los resultados del próximo ejercicio económico difieran de las expectativas en que se basan las estimaciones de la Administración:
- Exposición en caso de incumplimiento: Se entiende como saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes, este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente.
- Probabilidad de incumplimiento (“PI”): Es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de 12 meses o en la vida del crédito. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
- Pérdida en caso de incumplimiento (“PDI”): Se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación.
La vicepresidencia de riesgos revisa periódicamente los modelos y metodologías de pérdida esperada de crédito y los supuestos utilizados, a través de procedimientos de validación sólidos, para asegurar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite a la Administración determinar cuándo deben modificarse los supuestos y modelos para mejorar las estimaciones. Los controles internos y el gobierno sobre los datos, el modelado y los procesos de aprobación, se implementaron para hacer estimaciones más precisas. A partir del 31 de diciembre de 2023, se presentó una mejora en la metodología de cálculo del deterioro crediticio, como se muestra a continuación:
• LGD: Se ha implementado un cambio metodológico para seleccionar la recuperación del cliente en incumplimiento, el cual se alinea en mayor proporción con los patrones de pago de los clientes.
• Se han desarrollado nuevos modelos de calificación que permiten una mejor clasificación del riesgo de los clientes del portafolio de personas naturales (en Colombia y Panamá) y de personas jurídicas (en Colombia).
• Se han realizado mejoras en el modelo de umbrales para encontrar el incremento significativo del riesgo desde el origen, que permiten una mayor precisión en la clasificación de los clientes en el stage 2 con alta probabilidad de incumplimiento.
• Actualmente los modelos de probabilidad de default (“PD”) incorporan datos hasta febrero de 2020 (antes de pandemia), al realizar los análisis para incluir la nueva información, se encuentran dificultades para modelar y obtener buenas métricas de precisión y discriminación, dado el comportamiento irregular de las variables que se incorporan en las estimaciones. Estas variables incluyen factores macroeconómicos como bajo crecimiento económico del país, altas tasas de interés y un desempleo en niveles altos, además del comportamiento de las tasas de default, que presentan saneamientos que nos son reales sino que se dieron por la prestación de alivios financieros, seguido de un alto nivel de default producto de la situación económica que ha tenido un impacto negativo sobre el portafolio de crédito; por lo tanto, la Administración del Grupo decide no incorporar aún datos recientes en los modelos de PD. Sin embargo, se ha constituido un overlay sobre los portafolios que presentan alertas de mora en fechas recientes superiores al promedio histórico.
El impacto neto como consecuencia de lo anterior equivale a la constitución de provisiones por COP 11,071 al 31 de diciembre de 2023.
2. Prueba de deterioro de UGE, incluida la plusvalía
Para reconocer el deterioro de la plusvalía registrada en las combinaciones de negocios, el Grupo realiza pruebas por lo menos al final de cada período. Estas pruebas incluyen estimados y juicios significativos, teniendo en cuenta la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros del Grupo que se originan a partir de la adquisición. El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos de los modelos de valoración usados, los cambios adversos en alguno de los factores mencionados pueden llevar al Grupo a reconocer un cargo al deterioro de la plusvalía. La Administración considera que los supuestos y estimados usados son razonables y sustentables en el ambiente de mercado existente y acordes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 9. Intangibles y plusvalía, neto.
3. Reconocimiento de activos digitales
Actualmente no existen directrices definitivas específicas en las NIIF o en marcos contables alternativos para contabilizar el reconocimiento de los activos digitales en poder del Grupo, así como la custodia de los activos digitales en poder de los clientes, por lo que la Administración ha ejercido un juicio significativo a la hora de determinar el tratamiento contable adecuado.
El Grupo ha considerado que actúa en calidad de intermediario comercial de materias primas, tal como se define en la NIC 2 Inventarios, al caracterizar algunas de sus tenencias como inventarios, o más concretamente, activos digitales. El modelo de negocio para los activos digitales será venderlos en un futuro próximo y generar un beneficio a partir de las fluctuaciones del precio o del margen de los intermediarios. Así, los inventarios mantenidos por corredores-comerciantes de materias primas son medidos al valor razonable menos los costos de venta. Cuando dichos inventarios se miden sobre esa base, los cambios en el valor se reconocen en ganancias o pérdidas en el período.
Respecto a la custodia de los activos digitales en poder de los clientes, el Grupo reconoce un pasivo por la obligación de salvaguardar los activos de los usuarios y reconoce un activo asociado para los activos criptográficos salvaguardados. Tanto el pasivo como el activo deben medirse inicial y posteriormente al valor razonable de los criptoactivos que se salvaguardan.
En caso de que el IASB emita directrices definitivas, el Grupo podría verse obligado a modificar sus políticas contables, lo que podría tener un efecto significativo en los estados financieros consolidados.
4. Impuesto diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se registran sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas originadas entre las bases fiscales y las bases contables, teniendo en cuenta las normas fiscales vigentes y aplicables en cada una de las jurisdicciones donde se encuentra el Grupo. Debido a las condiciones cambiantes del entorno político, social y económico, las constantes modificaciones en la legislación fiscal y los cambios permanentes en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales del impuesto diferido implica difíciles juicios para estimar futuras ganancias, compensaciones o deducciones fiscales. La determinación del impuesto diferido es considerada como una política contable crítica.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por el Grupo, ver la Nota 12. Impuesto de renta.
5. Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes del Grupo se incluyen aquellos relacionados con procedimientos judiciales, regulatorios y de arbitraje, impuestos y otras reclamaciones derivadas de la realización de actividades normales del Grupo. Estas contingencias son evaluadas teniendo en cuenta las mejores estimaciones que realiza la gerencia y se han establecido las provisiones necesarias para las reclamaciones legales y otras reclamaciones, validando la probabilidad de ocurrencia, si esta es probable, posible o remota. Las contingencias son provisionadas y registradas cuando toda la información disponible indique que es factible su ocurrencia, el Grupo esté obligado en el futuro a realizar desembolsos para los eventos que sucedieron antes de la fecha del balance y los montos pueden ser razonablemente estimados. Para realizar una adecuada estimación de la probabilidad, el calendario, la naturaleza y el importe de los flujos de salida que pueden derivarse de hechos pasados, el Grupo tiene en cuenta las opiniones de expertos internos y externos.
Las provisiones se determinan por la mejor estimación de la Administración de los desembolsos requeridos para liquidar la obligación presente y es descontada utilizando una tasa libre de riesgo de cada país que mejor refleje el valor del dinero en el tiempo; para Colombia es descontada utilizando la tasa TES con base a la curva de rendimiento de los bonos del gobierno.
A lo largo de la existencia de una contingencia, el Grupo puede obtener información adicional que puede afectar las evaluaciones relacionadas con la probabilidad de ocurrencia o a los estimados de los montos involucrados; cambios en estas evaluaciones pueden conllevar a cambios en las provisiones.
El Grupo considera las estimaciones usadas para determinar las provisiones para pasivos contingentes como estimaciones críticas porque la probabilidad de su ocurrencia y los montos que el Grupo puede requerir para pagarlos están basados en los criterios del Grupo y de sus expertos internos y externos, los cuales no necesariamente coinciden con los resultados futuros de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21. Provisiones y pasivos contingentes.
6. Valor razonable de los activos y pasivos
El valor razonable de los activos y pasivos del Grupo se determina a la fecha del estado de situación financiera consolidado. El proceso de determinación del valor razonable establecido en el Grupo tiene en cuenta las características del activo o del pasivo, de la misma forma en que los participantes del mercado las tendrían en cuenta al fijar el precio de dicho activo o pasivo en la fecha de medición; para la estimación se toma en consideración los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable.
Para incrementar la coherencia y comparabilidad de las mediciones del valor razonable e información a revelar relacionada, se establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable, como se muestra a continuación:
Nivel 1: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 1 si existen insumos observables que reflejan precios cotizados (no ajustados) para activos o pasivos idénticos en mercados activos. Un mercado activo es aquél en el que las transacciones se producen con suficiente volumen y frecuencia para proporcionar información de precios de manera continua. Los instrumentos se valoran con referencia a precios cotizados no ajustados para activos o pasivos idénticos en mercados activos donde el precio cotizado está fácilmente disponible, y el precio representa transacciones de mercado reales y periódicas.
Nivel 2: En ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se estima usando modelos, cuyos datos de entrada o insumos son observables para transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares.
Nivel 3: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 3 si en la medición del valor razonable se han utilizado datos de entrada no observables que están soportados en una mínima o nula actividad del mercado y que son significativos en el valor razonable de estos activos o pasivos. El valor razonable de los activos y pasivos financieros de nivel 3 se determina utilizando modelos de fijación de precios, metodologías de flujo de efectivo descontado o técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos importantes utilizados en los modelos financieros que miden los valores razonables de los activos y pasivos se vuelven no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los niveles del valor razonable mencionados son asumidas como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros generalmente implica un alto grado de complejidad y requiere la aplicación de juicios, en especial cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3) construidos a partir de los supuestos que serían utilizados en el mercado para determinar el precio del activo o pasivo. La determinación de estos supuestos incluye la consideración de las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez en los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden reducir la disponibilidad y confiabilidad de los precios cotizados o los datos observables utilizados para determinar el valor razonable.
Al desarrollar mediciones del valor razonable, el Grupo maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Además, el Grupo utiliza servicios de fijación de precios de terceros para obtener valores razonables, que se utilizan para registrar el precio de un instrumento o para corroborar precios desarrollados internamente. Los procedimientos de validación de precios de terceros se realizan sobre la razonabilidad de las mediciones del valor razonable. Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 30. Valor razonable de activos y pasivos.
7. Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios post-empleo y beneficios de largo plazo, implica una gran variedad de premisas y la realización de supuestos de eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. El método de Unidad de Crédito Proyectada es utilizado para la determinación del valor presente de la obligación por los beneficios definidos y el costo asociado a estos. Las mediciones futuras de las obligaciones pueden variar significativamente de las que se presentan en los estados financieros consolidados, entre otras, debido a cambios en las hipótesis económicas y demográficas y eventos significativos. La metodología de valoración actuarial de los planes de beneficio post empleo y largo plazo incluye tasas de descuento tipificadas por cada plan de beneficio, con el objetivo de presentar en los estados financieros consolidados información más relevante sobre el valor de los mismos. Para más información, ver Nota 19. Beneficios a empleados.
8. Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción, el Grupo le asigna a cada uno de los servicios el importe que represente el valor que espera recibir como contraprestación por cada compromiso de forma independiente; es decir, con base en el precio relativo de venta independiente. El precio lo determina definiendo el costo de cada servicio, impuestos relacionados y riesgos asociados a la operación e inherentes a la transacción, más el margen que espera recibir en cada uno de los servicios, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. El Grupo tiene precios fijos y variables considerando las características de cada servicio, eventos futuros, descuentos, devoluciones y demás variables que puedan variar el precio. Para más información, ver Nota 25. Ingresos operativos.
9. Arrendamientos
La medición del activo por derecho de uso y del pasivo por arrendamiento requiere una serie de juicios, entre los que se encuentran la determinación del plazo del arrendamiento y la tasa utilizada para descontar los flujos de efectivo. El plazo del arrendamiento se definió de acuerdo con la información histórica de los contratos y las expectativas de permanencia en cada uno de ellos, lo cual implica un alto grado de incertidumbre debido al uso de información relevante sobre eventos pasados. En el Grupo se utiliza una tasa incremental promedio ponderada para descontar los flujos asociados con el arrendamiento. El Grupo realiza el análisis teniendo en cuenta la moneda, el plazo del arrendamiento, el entorno económico y las clases de activos subyacentes, para determinar el promedio ponderado del tipo de interés incremental del arrendatario. Para más información, ver Nota 7. Arrendamientos.
10. Incertidumbre sobre el tratamiento del impuesto sobre la renta
En el proceso de determinación del impuesto corriente y el impuesto diferido para periodos sujetos a revisión por parte de la autoridad fiscal, han sido aplicadas las normas correspondientes y se han realizado interpretaciones para tomar posiciones, sobre las cuales podrían surgir diferentes interpretaciones a las realizadas por la entidad. Debido a la complejidad del sistema tributario, las continuas modificaciones a las normas fiscales, los cambios contables con implicaciones en las bases impositivas y, en general, la inestabilidad legal del país, en cualquier momento la autoridad tributaria podría tener criterios diferentes a los del Grupo. Por lo tanto, una disputa o inspección por parte de la autoridad fiscal sobre un tratamiento fiscal específico puede afectar la contabilidad del activo o pasivo por impuesto diferido o corriente, de acuerdo con los requisitos de la NIC 12.
La Administración y sus asesores consideran que sus acciones sobre las estimaciones y juicios realizados en cada período fiscal corresponden a las indicadas por la normativa tributaria vigente, por lo que no han considerado necesario reconocer ninguna disposición adicional a las indicadas en la Nota 12. Impuesto de renta, del presente informe financiero consolidado.
2022
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los estados financieros consolidados, se requiere que la Administración del Grupo realice juicios, estimaciones y supuestos, los cuales afectan la aplicación de las políticas de contabilidad y los montos de los activos, pasivos ingresos y gastos presentados.
Las estimaciones y los supuestos utilizados se revisan de forma continua y bajo supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se modifica la estimación, si el cambio afecta sólo a ese período, o al período de la revisión y períodos posteriores si éste afecta períodos actuales y futuros.
Los juicios o cambios en los supuestos se revelan en las notas a los estados financieros consolidados. La Administración basa sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en varios otros factores que se consideran razonables en las circunstancias actuales. Los resultados reales pueden diferir de estas estimaciones, si las suposiciones y las condiciones cambian.
A continuación, se detallan las principales estimaciones contables que el Grupo utiliza en la preparación de sus estados financieros consolidados:
1. Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección D. Políticas contables significativas, apartado 7.4.5. Deterioro de valor de los activos financieros, la pérdida crediticia esperada se calcula utilizando modelos y metodologías individuales y colectivas basadas en supuestos y juicios que consideran los datos crediticios históricos, la situación actual del prestatario y las previsiones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras. Los modelos colectivos incluyen parámetros de probabilidad de incumplimiento a 12 meses, probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida de la obligación, pérdida dado el incumplimiento y exposición al incumplimiento, con la inclusión del criterio prospectivo que incluye hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras en escenarios plausibles. Además, para los préstamos evaluados individualmente en stage 3, el Grupo evaluará los créditos significativos en situación de incumplimiento, analizando el perfil de deuda de cada deudor, el valor razonable de las garantías concedidas, la información sobre el comportamiento crediticio y los flujos de caja futuros esperados del cliente.
La estimación de los cargos por deterioro es una política contable crítica debido a la importancia de este rubro, la sensibilidad de los cargos ante los cambios en los supuestos sobre eventos futuros (comportamiento de las variables macroeconómicas esperadas), la ponderación de escenarios macroeconómicos y otros juicios que son incorporados en los modelos individuales de pérdidas crediticias.
Se deben hacer algunas suposiciones relevantes para operar los modelos matemáticos que sustentan la evaluación de la pérdida de crédito esperada. Supuestos como el tiempo de vencimiento en los pagos para considerar que un cliente tiene un aumento significativo del riesgo o que está en mora, se apalancan a partir de datos históricos y luego son revisados por paneles de expertos. Otros supuestos, como las condiciones económicas futuras, la conformación de escenarios económicos futuros plausibles y la probabilidad de dichos escenarios, tienen un gran impacto en los modelos de probabilidad de incumplimiento durante la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y apalancados por la Dirección de Investigación Económica, que opera de manera independiente de la división de gestión de riesgos del Grupo.
Los principales factores de riesgo que se incluyen en las estimaciones colectivas de las pérdidas esperadas son: la definición de incremento significativo del riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, las proyecciones del valor de las garantías, los plazos de las carteras y las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, por ejemplo: las tasas de desempleo, el PIB, el nivel de las tasas de interés, entre otras. También es importante considerar otras variables que tienen influencia en las expectativas de pago de los clientes.
Adicionalmente, las metodologías de evaluación individual, consideran supuestos sobre la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro que podrían verse afectados por factores tales como cambios regulatorios potencialmente impactantes para el negocio del cliente, cambios en la dinámica comercial y operativa del cliente y la capacidad para negociar con éxito por dificultades financieras y generar suficiente flujo de efectivo para pagar las obligaciones de la deuda, cambios en el valor de las garantías, ponderación de los escenarios utilizados y cualquier otro factor interno o externo del cliente.
Dadas las incertidumbres inherentes y el alto grado de subjetividad involucrado en la evaluación de los tres factores siguientes, es posible que los resultados del próximo ejercicio económico difieran de las expectativas en que se basan las estimaciones de la Administración:
- Exposición en caso de incumplimiento: Se entiende como saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes, este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente.
- Probabilidad de incumplimiento (PI): Es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de 12 meses o en la vida del crédito. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
- Pérdida en caso de incumplimiento (PDI): Se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación.
La vicepresidencia de riesgos revisa periódicamente los modelos y metodologías de pérdida esperadas de crédito y los supuestos utilizados, a través de procedimientos de validación sólidos, para asegurar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite a la Administración determinar cuándo deben modificarse los supuestos y modelos para mejorar las estimaciones. Los controles internos y el gobierno sobre los datos, el modelado y los procesos de aprobación, se implementaron para hacer estimaciones más precisas.
2. Prueba de deterioro de UGE, incluida la plusvalía
Para reconocer el deterioro de la plusvalía registrada en las combinaciones de negocios, el Grupo realiza pruebas por lo menos al final de cada período. Estas pruebas incluyen estimados y juicios significativos, teniendo en cuenta la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros del Grupo que se originan a partir de la adquisición. El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos de los modelos de valoración usados, los cambios adversos en alguno de los factores mencionados pueden llevar al Grupo a reconocer un cargo al deterioro de la plusvalía. La Administración considera que los supuestos y estimados usados son razonables y sustentables en el ambiente de mercado existente y acordes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 9. Intangibles y plusvalía, neto.
3. Impuesto diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se registran sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas originadas entre las bases fiscales y las bases contables, teniendo en cuenta las normas fiscales vigentes y aplicables en cada una de las jurisdicciones donde se encuentra el Grupo. Debido a las condiciones cambiantes del entorno político, social y económico, las constantes modificaciones en la legislación fiscal y los cambios permanentes en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales del impuesto diferido implica difíciles juicios para estimar futuras ganancias, compensaciones o deducciones fiscales. La determinación del impuesto diferido es considerada como una política contable crítica.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por el Grupo, ver la Nota 12. Impuesto de Renta.
4. Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes del Grupo se incluyen aquellos relacionados con procedimientos judiciales, regulatorios y de arbitraje, impuestos y otras reclamaciones derivadas de la realización de actividades normales del Grupo. Estas contingencias son evaluadas teniendo en cuenta las mejores estimaciones que realiza la gerencia y se han establecido las provisiones necesarias para las reclamaciones legales y otras reclamaciones, validando la probabilidad de ocurrencia, si esta es probable, posible o remota. Las contingencias son provisionadas y registradas cuando toda la información disponible indique que es factible su ocurrencia, el Grupo esté obligado en el futuro a realizar desembolsos para los eventos que sucedieron antes de la fecha del balance y los montos pueden ser razonablemente estimados. Para hacer una adecuada evaluación de la probabilidad y estimación de los montos involucrados, el Grupo tiene en cuenta las opiniones de expertos internos y externos.
A lo largo de la existencia de una contingencia, el Grupo puede obtener información adicional que puede afectar las evaluaciones relacionadas con la probabilidad de ocurrencia o a los estimados de los montos involucrados; cambios en estas evaluaciones pueden conllevar a cambios en las provisiones.
El Grupo considera las estimaciones usadas para determinar las provisiones para pasivos contingentes como estimaciones críticas porque la probabilidad de su ocurrencia y los montos que el Grupo puede requerir para pagarlos están basados en los criterios del Grupo y de sus expertos internos y externos, los cuales no necesariamente coinciden con los resultados futuros de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21. Provisiones y Pasivos Contingentes.
5. Valor razonable de los activos y pasivos financieros
Los activos y pasivos financieros registrados al valor razonable en el estado de situación financiera consolidado incluyen contratos sobre derivados, títulos de deuda y de patrimonio, clasificados al valor razonable con cambios en resultados, títulos de deuda clasificados a valor razonable con cambios en otro resultado integral e instrumentos de patrimonio designados irrevocablemente al valor razonable con cambios en otro resultado integral.
Para incrementar la coherencia y comparabilidad de las mediciones del valor razonable e información a revelar relacionada, la NIIF 13 Medición del valor razonable establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable. Esta norma requiere que la entidad clasifique los instrumentos financieros como se muestra a continuación:
Nivel 1: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 1 si existen insumos observables que reflejan precios cotizados (no ajustados) para activos o pasivos idénticos en mercados activos. Un mercado activo es aquél en el que las transacciones se producen con suficiente volumen y frecuencia para proporcionar información de precios de manera continua. Los instrumentos se valoran con referencia a precios cotizados no ajustados para activos o pasivos idénticos en mercados activos donde el precio cotizado está fácilmente disponible, y el precio representa transacciones de mercado reales y periódicas.
Nivel 2: En ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se estima usando modelos, cuyos datos de entrada o insumos son observables para transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares.
Nivel 3: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 3 si en la medición del valor razonable se han utilizado datos de entrada no observables que están soportados en una mínima o nula actividad del mercado y que son significativos en el valor razonable de estos activos o pasivos. El valor razonable de los activos y pasivos financieros de nivel 3 se determina utilizando modelos de fijación de precios, metodologías de flujo de efectivo descontado o técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos importantes utilizados en los modelos financieros que miden los valores razonables de los activos y pasivos se vuelven no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los niveles del valor razonable mencionados son asumidas como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros generalmente implica un alto grado de complejidad y requiere la aplicación de juicios, en especial cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3) construidos a partir de los supuestos que serían utilizados en el mercado para determinar el precio del activo o pasivo. La determinación de estos supuestos incluye la consideración de las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez en los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden reducir la disponibilidad y confiabilidad de los precios cotizados o los datos observables utilizados para determinar el valor razonable.
Al desarrollar mediciones del valor razonable, el Grupo maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Los modelos internos utilizados para determinar el valor razonable son validados, de acuerdo con las políticas del Grupo, por un grupo de validación de estos. Además, el Grupo utiliza servicios de fijación de precios de terceros para obtener valores razonables, que se utilizan para registrar el precio de un instrumento o para corroborar precios desarrollados internamente. Los procedimientos de validación de precios de terceros se realizan sobre la razonabilidad de las mediciones del valor razonable. Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 30. Valor razonable de activos y pasivos.
6. Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios post-empleo y beneficios de largo plazo, implica una gran variedad de premisas y la realización de supuestos de eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. El método de Unidad de Crédito Proyectada es utilizado para la determinación del valor presente de la obligación por los beneficios definidos y el costo asociado a estos. Las mediciones futuras de las obligaciones pueden variar significativamente de las que se presentan en los estados financieros consolidados, entre otras, debido a cambios en las hipótesis económicas y demográficas y eventos significativos. A partir del 31 de diciembre de 2021, se presentó una mejora en la metodología de valoración actuarial de los planes de beneficio post empleo y largo plazo, con la finalidad de incluir tasas de descuento tipificadas por cada plan de beneficio, con el objetivo de presentar en los estados financieros consolidados información más relevante sobre el valor de estos. Para más información, ver Nota 19. Beneficios a empleados.
7. Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción, el Grupo le asigna a cada uno de los servicios el importe que represente el valor que espera recibir como contraprestación por cada compromiso de forma independiente; es decir, con base en el precio relativo de venta independiente. El precio lo determina definiendo el costo de cada servicio, impuestos relacionados y riesgos asociados a la operación e inherentes a la transacción, más el margen que espera recibir en cada uno de los servicios, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. El Grupo tiene precios fijos y variables considerando las características de cada servicio, eventos futuros, descuentos, devoluciones y demás variables que puedan variar el precio.
8. Arrendamientos
La medición del activo por derecho de uso y del pasivo por arrendamiento requiere una serie de juicios, entre los que se encuentran la determinación del plazo del arrendamiento y la tasa utilizada para descontar los flujos de efectivo. El plazo del arrendamiento se definió de acuerdo con la información histórica de los contratos y las expectativas de permanencia en cada uno de ellos, lo cual implica un alto grado de incertidumbre debido al uso de información relevante sobre eventos pasados. En el Grupo se utiliza una tasa incremental promedio ponderada para descontar los flujos asociados con el arrendamiento. El Grupo realiza el análisis teniendo en cuenta la moneda, el plazo del arrendamiento, el entorno económico y las clases de activos subyacentes, para determinar el promedio ponderado del tipo de interés incremental del arrendatario.
9. Incertidumbre sobre el tratamiento del impuesto sobre la renta
En el proceso de determinación del impuesto corriente y el impuesto diferido para periodos sujetos a revisión por parte de la autoridad fiscal, han sido aplicadas las normas correspondientes y se han realizado interpretaciones para tomar posiciones, sobre las cuales podrían surgir diferentes interpretaciones a las realizadas por la entidad. Debido a la complejidad del sistema tributario, las continuas modificaciones a las normas fiscales, los cambios contables con implicaciones en las bases impositivas y, en general, la inestabilidad legal del país, en cualquier momento la autoridad tributaria podría tener criterios diferentes a los del Grupo. Por lo tanto, una disputa o inspección por parte de la autoridad fiscal sobre un tratamiento fiscal específico puede afectar la contabilidad del activo o pasivo por impuesto diferido o corriente, de acuerdo con los requisitos de la NIC 12.
La Administración y sus asesores consideran que sus acciones sobre las estimaciones y juicios realizados en cada período fiscal corresponden a las indicadas por la normativa tributaria vigente, por lo que no han considerado necesario reconocer ninguna disposición adicional a las indicadas en la Nota 12. Impuesto de Renta del presente informe financiero consolidado.
10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo
El regreso a un entorno de normalidad económica y social ha sido el indicativo predominante durante 2022, lo cual ha impactado positivamente la actividad productiva en Colombia y en los países donde el Grupo tiene presencia, así como las expectativas de desempeño futuro de la economía. En cuanto a la evaluación de las modificaciones en las condiciones de los créditos, hasta el 30 de septiembre de 2021, el Grupo otorgó programas de acompañamiento a deudores de acuerdo con la situación individual de cada cliente, que le permitía establecer soluciones estructurales de pago, mediante la redefinición de las condiciones de los créditos de aquellos deudores que presentaban una afectación en sus ingresos o su capacidad de pago como consecuencia de la situación originada por el COVID-19. Algunos de estos alivios se continúan otorgando, como forma de acompañar a los clientes que presentan dificultades para la atención de sus obligaciones crediticias.
El impacto de los alivios brindados a los clientes implicó el reconocimiento de un mayor valor en el estado de resultados consolidado, en la línea “Intereses de cartera de crédito y operaciones de leasing financiero”, por valor de COP 53,745 al 31 de diciembre de 2021. Al 31 de diciembre de 2022, no se presenta ajuste por este concepto debido a que no se otorgaron nuevos alivios producto del COVID-19.
* Evaluación de deterioro de la cartera de créditos: Durante el 2022, el Grupo realizó las siguientes mejoras sobre las metodologías usadas para las estimaciones contables de provisiones:
- Mejora en el modelo de PDI (Pérdida en caso de incumplimiento) con el fin de incorporar la mayor información posible del cliente.
- Clasificación de clientes que se curan del incumplimiento en stage 2 durante un periodo de 12 meses.
- Mejoras en la identificación de clientes con incremento significativo del riesgo de crédito (ISRC).
Estas mejoras metodológicas generaron una liberación de provisiones de COP 1,436 a diciembre 31 de 2022.
Por otro lado, a diciembre 31 de 2022, ya no se cuenta con valor de Overlay constituido sobre los portafolios que tuvieron alivios por COVID-19. Para más información, ver sección D. Políticas contables significativas, apartado 7.4.5. Deterioro de valor de los activos financieros, de esta misma nota.
* Deterioro del valor de activos no financieros: Adicionalmente, el Grupo ha considerado todos los impactos macroeconómicos al momento de desarrollar las respectivas evaluaciones de los presupuestos económicos, pronósticos y otros supuestos base que comúnmente se utilizan para determinar el valor recuperable de los activos no financieros de larga duración, como por ejemplo es el caso del goodwill, intangibles, propiedades de inversión, planta y equipo, entre otros. Se concluyó que a diciembre 31 de 2022 y 2021, el monto total de los activos no financieros es recuperable con base en las evaluaciones realizadas por la Administración. Sin embargo, para los bienes recibidos en dación de pago, ha sido necesario reconocer deterioro por valor de COP 39,173 al 31 de diciembre de 2021; mientras que, al 31 de diciembre de 2022 el deterioro de estos activos no presentaba efectos ocasionados por la pandemia.
2021
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los estados financieros consolidados, se requiere que la Administración del Grupo realice juicios, estimaciones y supuestos, los cuales afectan la aplicación de las políticas de contabilidad y los montos de los activos, pasivos ingresos y gastos presentados.
Las estimaciones y los supuestos utilizados se revisan de forma continua y bajo supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se modifica la estimación, si el cambio afecta sólo a ese período, o al período de la revisión y períodos posteriores si éste afecta períodos actuales y futuros.
Los juicios o cambios en los supuestos se revelan en las notas a los estados financieros consolidados. La Administración basa sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en varios otros factores que se consideran razonables en las circunstancias actuales. Los resultados reales pueden diferir de estas estimaciones, si las suposiciones y las condiciones cambian.
A continuación, se detallan las principales estimaciones contables que el Grupo utiliza en la preparación de sus estados financieros consolidados:
1. Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección D. Políticas contables significativas, apartado 7.4.5. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI, el deterioro bajo pérdida crediticia esperada se calcula utilizando modelos y metodologías individuales y colectivas basadas en supuestos y juicios que consideran los datos crediticios históricos, la situación actual del prestatario y las previsiones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras. Los modelos colectivos incluyen parámetros de probabilidad de incumplimiento a 12 meses, probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida de la obligación, pérdida dado el incumplimiento y exposición al incumplimiento, con la inclusión del criterio prospectivo que incluye hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras en escenarios plausibles. Además, para los préstamos evaluados individualmente en stage 3, el Grupo evaluará los créditos significativos en situación de incumplimiento, analizando el perfil de deuda de cada deudor, el valor razonable de las garantías concedidas, la información sobre el comportamiento crediticio y los flujos de caja futuros esperados del cliente.
Para la estimación de las pérdidas esperadas (‘ECL’) se utilizan metodologías colectivas e individuales, para las pérdidas bajo la metodología colectiva, los métodos de estimación están basados en juicios y estimaciones que consideran el uso de información histórica, la situación actual y pronósticos razonables y sustentables sobre las condiciones económicas futuras. El impacto del COVID-19 ha incrementado la incertidumbre en torno a los cálculos del deterioro del ECL y ha obligado a la Administración a hacer juicios y estimaciones contables adicionales que afectan el monto reportado de los activos y el nivel de gastos en relación con las provisiones. Para más información, véase la sección 10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo, expuesto más adelante.
La estimación de los cargos por deterioro es una política contable crítica debido a la importancia de este rubro, la sensibilidad de los cargos ante los cambios en los supuestos sobre eventos futuros (comportamiento de las variables macroeconómicas esperadas), ponderación de escenarios macroeconómicos, la incertidumbre sobre los efectos de COVID-19 y otros juicios que son incorporados en los modelos individuales de pérdidas crediticias.
Se deben hacer algunas suposiciones relevantes para operar los modelos matemáticos que sustentan la evaluación de la pérdida de crédito esperada. Supuestos como el tiempo de vencimiento en los pagos para considerar que un cliente tiene un aumento significativo del riesgo o que está en mora, se apalancan a partir de datos históricos y luego son revisados por paneles de expertos. Otros supuestos, como las condiciones económicas futuras, la conformación de escenarios económicos futuros plausibles y la probabilidad de dichos escenarios, tienen un gran impacto en los modelos de probabilidad de incumplimiento durante la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y apalancados por la Dirección de Investigación Económica, que opera de manera independiente de la división de gestión de riesgos del Grupo.
Los principales factores de riesgo que se incluyen en las estimaciones colectivas de las pérdidas esperadas son: la definición de incremento significativo del riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, las proyecciones del valor de las garantías, los plazos de las carteras y las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, por ejemplo: las tasas de desempleo, el PIB, el nivel de las tasas de interés, entre otras. También es importante considerar otras variables que tienen influencia en las expectativas de pago de los clientes.
Adicionalmente, las metodologías de evaluación individual, consideran supuestos sobre la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro que podrían verse afectados por factores tales como cambios regulatorios potencialmente impactantes para el negocio del cliente, cambios en la dinámica comercial y operativa del cliente y la capacidad para negociar con éxito por dificultades financieras y generar suficiente flujo de efectivo para pagar las obligaciones de la deuda, cambios en el valor de las garantías, ponderación de los escenarios utilizados y cualquier otro factor interno o externo del cliente.
Dadas las incertidumbres inherentes y el alto grado de subjetividad involucrado en la evaluación de los tres factores siguientes, es posible que los resultados del próximo ejercicio económico difieran de las expectativas en que se basan las estimaciones de la Administración:
- Exposición en caso de incumplimiento: Se entiende como saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes, este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente.
- Probabilidad de incumplimiento (PI): Es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de 12 meses. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
- Pérdida en caso de incumplimiento (PDI): Se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación. Este parámetro ha sido evaluado como una estimación crítica dado los efectos causados por la pandemia del COVID-19 en la economía real. Para más información, ver sección 10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo, expuesta más adelante.
La vicepresidencia de riesgos revisa periódicamente los modelos y metodologías de pérdida esperadas de crédito y los supuestos utilizados, a través de procedimientos de validación sólidos, para asegurar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite a la Administración determinar cuándo deben modificarse los supuestos y modelos para mejorar las estimaciones. Los controles internos y el gobierno sobre los datos, el modelado y los procesos de aprobación, se implementaron para hacer estimaciones más precisas.
Para obtener más detalles, consulte la Nota 2. Políticas contables significativas, sección 7.4.5. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI.
2. Prueba de deterioro de UGE, incluida la plusvalía
Para reconocer el deterioro de la plusvalía registrada en las combinaciones de negocios, el Grupo realiza pruebas por lo menos al final de cada período. Estas pruebas incluyen estimados y juicios significativos, teniendo en cuenta la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros del Grupo que se originan a partir de la adquisición. El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos de los modelos de valoración usados, los cambios adversos en alguno de los factores mencionados pueden llevar al Grupo a reconocer un cargo al deterioro de la plusvalía. La Administración considera que los supuestos y estimados usados son razonables y sustentables en el ambiente de mercado existente y acordes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 9. Intangibles y plusvalía, neto. Habiendo considerado la incertidumbre adicional creada por el COVID-19 y su posible impacto en el valor en libros de la plusvalía, la Administración revisó múltiples escenarios ponderados para evaluar los flujos de caja futuros previstos para cada UGE teniendo en cuenta el impacto del COVID-19. Para más información, véase la sección 10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo, expuesta más adelante.
3. Impuesto diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se registran sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas originadas entre las bases fiscales y las bases contables, teniendo en cuenta las normas fiscales vigentes y aplicables en cada una de las jurisdicciones donde se encuentra el Grupo. Debido a las condiciones cambiantes del entorno político, social y económico, las constantes modificaciones en la legislación fiscal y los cambios permanentes en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales del impuesto diferido implican difíciles juicios para estimar futuras ganancias, compensaciones o deducciones fiscales. La determinación del impuesto diferido es considerada como una política contable crítica.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por el Grupo, ver la Nota 12. Impuesto de Renta.
4. Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes del Grupo se incluyen aquellos relacionados con procedimientos judiciales, regulatorios y de arbitraje, impuestos y otras reclamaciones derivadas de la realización de actividades normales del Grupo. Estas contingencias son evaluadas teniendo en cuenta las mejores estimaciones que realiza la gerencia y se han establecido las provisiones necesarias para las reclamaciones legales y otras reclamaciones, validando la probabilidad de ocurrencia, si esta es probable, posible o remota. Las contingencias son provisionadas y registradas cuando toda la información disponible indique que es factible su ocurrencia, el Grupo esté obligado en el futuro a realizar desembolsos para los eventos que sucedieron antes de la fecha del balance y los montos pueden ser razonablemente estimados. Para hacer una adecuada evaluación de la probabilidad y estimación de los montos involucrados, el Grupo tiene en cuenta las opiniones de expertos internos y externos.
A lo largo de la existencia de una contingencia, el Grupo puede obtener información adicional que puede afectar las evaluaciones relacionadas con la probabilidad de ocurrencia o a los estimados de los montos involucrados; cambios en estas evaluaciones pueden conllevar a cambios en las provisiones.
El Grupo considera las estimaciones usadas para determinar las provisiones para pasivos contingentes como estimaciones críticas porque la probabilidad de su ocurrencia y los montos que el Grupo puede requerir para pagarlos están basados en los criterios del Grupo y de sus expertos internos y externos, los cuales no necesariamente coinciden con los resultados futuros de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21. Provisiones y Pasivos Contingentes.
5. Valor razonable de los activos y pasivos financieros
Los activos y pasivos financieros registrados al valor razonable en el estado de situación financiera consolidado incluyen contratos sobre derivados, títulos de deuda y de patrimonio, clasificados al valor razonable con cambios en resultados, títulos de deuda clasificados a valor razonable con cambios en otro resultado integral e instrumentos de patrimonio designados irrevocablemente al valor razonable con cambios en otro resultado integral.
Para incrementar la coherencia y comparabilidad de las mediciones del valor razonable e información a revelar relacionada, la NIIF 13 Medición del valor razonable establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable. Esta norma requiere que la entidad clasifique los instrumentos financieros como se muestra a continuación:
Nivel 1: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 1 si existen insumos observables que reflejan precios cotizados (no ajustados) para activos o pasivos idénticos en mercados activos. Un mercado activo es aquél en el que las transacciones se producen con suficiente volumen y frecuencia para proporcionar información de precios de manera continua. Los instrumentos se valoran con referencia a precios cotizados no ajustados para activos o pasivos idénticos en mercados activos donde el precio cotizado está fácilmente disponible, y el precio representa transacciones de mercado reales y periódicas.
Nivel 2: En ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se estima usando modelos, cuyos datos de entrada o insumos son observables para transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares.
Nivel 3: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 3 si en la medición del valor razonable se han utilizado datos de entrada no observables que están soportados en una mínima o nula actividad del mercado y que son significativos en el valor razonable de estos activos o pasivos. El valor razonable de los activos y pasivos financieros de nivel 3 se determina utilizando modelos de fijación de precios, metodologías de flujo de efectivo descontado o técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos importantes utilizados en los modelos financieros que miden los valores razonables de los activos y pasivos se vuelven no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los niveles del valor razonable mencionados son asumidas como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros generalmente implica un alto grado de complejidad y requiere la aplicación de juicios, en especial cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3) construidos a partir de los supuestos que serían utilizados en el mercado para determinar el precio del activo o pasivo. La determinación de estos supuestos incluye la consideración de las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez en los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden reducir la disponibilidad y confiabilidad de los precios cotizados o los datos observables utilizados para determinar el valor razonable.
Al desarrollar mediciones del valor razonable, el Grupo maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Los modelos internos utilizados para determinar el valor razonable son validados, de acuerdo con las políticas del Grupo, por un grupo de validación de estos. Además, el Grupo utiliza servicios de fijación de precios de terceros para obtener valores razonables, que se utilizan para registrar el precio de un instrumento o para corroborar precios desarrollados internamente. Los procedimientos de validación de precios de terceros se realizan sobre la razonabilidad de las mediciones del valor razonable.
Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 30. Valor razonable de activos y pasivos. Igualmente, como consecuencia del impacto del COVID-19 en los mercados y en la valoración de los instrumentos financieros, no se presentó un impacto significativo en el valor de algunos activos financieros como los títulos de deuda, las acciones, etc. Para más información, ver la sección 10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo, expuesta más adelante.
6. Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios post-empleo y beneficios de largo plazo, implica una gran variedad de premisas y la realización de supuestos de eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. El método de Unidad de Crédito Proyectada es utilizado para la determinación del valor presente de la obligación por los beneficios definidos y el costo asociado a estos. Las mediciones futuras de las obligaciones pueden variar significativamente de las que se presentan en los estados financieros consolidados, entre otras, debido a cambios en las hipótesis económicas y demográficas y eventos significativos. Al 31 de diciembre de 2021, se presentó una mejora en la metodología de valoración actuarial de los planes de beneficio post empleo y largo plazo, con la finalidad de incluir tasas de descuento tipificadas por cada plan de beneficio, con el objetivo de presentar en los estados financieros consolidados información más relevante sobre el valor de estos. Para más información, ver Nota 19. Beneficios a empleados.
7. Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción, el Grupo le asigna a cada uno de los servicios el importe que represente el valor que espera recibir como contraprestación por cada compromiso de forma independiente; es decir, con base en el precio relativo de venta independiente. El precio lo determina definiendo el costo de cada servicio, impuestos relacionados y riesgos asociados a la operación e inherentes a la transacción, más el margen que espera recibir en cada uno de los servicios, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. El Grupo tiene precios fijos y variables considerando las características de cada servicio, eventos futuros, descuentos, devoluciones y demás variables que puedan variar el precio.
8. Arrendamientos
La medición del activo por derecho de uso y del pasivo por arrendamiento requiere una serie de juicios, entre los que se encuentran la determinación del plazo del arrendamiento y la tasa utilizada para descontar los flujos de efectivo. El plazo del arrendamiento se definió de acuerdo con la información histórica de los contratos y las expectativas de permanencia en cada uno de ellos, lo cual implica un alto grado de incertidumbre debido al uso de información relevante sobre eventos pasados. En el Grupo se utiliza una tasa incremental promedio ponderada para descontar los flujos asociados con el arrendamiento. El Grupo realiza el análisis teniendo en cuenta la moneda, el plazo del arrendamiento, el entorno económico y las clases de activos subyacentes, para determinar el promedio ponderado del tipo de interés incremental del arrendatario. Durante las cuarentenas obligatorias llevadas a cabo en 2021 y 2020 para frenar el brote del COVID-19, el Grupo no recibió importantes concesiones de alquiler como arrendatario en las condiciones de pago de sus contratos de arrendamiento. Para más información, véase la sección 10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo, expuesto a continuación.
9. Incertidumbre sobre el tratamiento del impuesto sobre la renta
En el proceso de determinación del impuesto corriente y el impuesto diferido para periodos sujetos a revisión por parte de la autoridad fiscal, han sido aplicadas las normas correspondientes y se han realizado interpretaciones para tomar posiciones, sobre las cuales podrían surgir diferentes interpretaciones a las realizadas por la entidad. Debido a la complejidad del sistema tributario, las continuas modificaciones a las normas fiscales, los cambios contables con implicaciones en las bases impositivas y, en general, la inestabilidad legal del país, en cualquier momento la autoridad tributaria podría tener criterios diferentes a los del Grupo. Por lo tanto, una disputa o inspección por parte de la autoridad fiscal sobre un tratamiento fiscal específico puede afectar la contabilidad del activo o pasivo por impuesto diferido o corriente, de acuerdo con los requisitos de la NIC 12.
La Administración y sus asesores consideran que sus acciones sobre las estimaciones y juicios realizados en cada período fiscal corresponden a las indicadas por la normativa tributaria vigente, por lo que no han considerado necesario reconocer ninguna disposición adicional a las indicadas en la Nota 12. Impuesto de Renta del presente informe financiero consolidado.
10. Efectos de la pandemia del COVID-19 y otros temas relevantes sobre los juicios y estimaciones del Grupo
El regreso progresivo a un entorno de normalidad económica y social ha sido el indicativo predominante durante 2021, a pesar de la nueva variante ómicron, lo cual ha impactado positivamente la actividad productiva en Colombia y en los países donde el Grupo tiene presencia, así como las expectativas de desempeño futuro de la economía. Sin embargo, el Grupo continúa evaluando la toma de medidas prudenciales adicionales para determinar si: (a) se produjeron incertidumbres en cuanto a la capacidad de seguir generando ingresos por contratos y comisiones con clientes, (b) se produjeron consideraciones en cuanto a la capacidad de continuar como empresa en marcha en relación con la liquidez, los requerimientos de capital regulatorio y la concentración de riesgo de mercado, (c) resultó necesario realizar cambios significativos en el valor razonable de los instrumentos financieros, (d) se midieron los impactos de los cambios en los términos de préstamos o acuerdos de préstamos que se formalizaron con los clientes hasta la actualidad, (e) se estimó el deterioro por cambios en los niveles de riesgo crediticio de los clientes, y (f) se evaluó cualquier impacto potencial en el valor en libros de la plusvalía y los activos no financieros, entre otros:
* Incertidumbres o análisis relevantes en torno a la capacidad de seguir generando ingresos por contratos y comisiones con clientes: La Administración evaluó la estimación de la consideración variable para reflejar las expectativas sobre la cantidad de ingreso que espera tener derecho en sus contratos por comisiones, teniendo en cuenta que las incertidumbres o la nueva información sobre incertidumbres relacionadas con la pandemia del coronavirus podrían modificar los contratos con los clientes o reevaluar si es probable que la entidad recaudará la contraprestación a la que tiene derecho. A diciembre 31 de 2021 y 2020, el Grupo ha concluido que no se presentaron impactos significativos en su capacidad para cobrar el monto que refleja la contraprestación a la que el Grupo espera tener derecho a cambio de brindar servicios financieros, a pesar del impacto perjudicial en la economía producido por la pandemia del COVID-19.
* Evaluación de los cambios en la estrategia y modelo de negocio: La Administración no ha realizado cambios, ni ha considerado realizar cambios significativos en la estrategia de negocio, que llevaran a pensar en algún tipo de afectación significativa del modelo de negocio, o afectar la clasificación y valoración de sus activos y pasivos; por el contrario, en su objetivo de ser un aliado de sus clientes durante los meses de pandemia, se ofrecieron programas de acompañamiento y apoyo, los cuales se detallan más adelante en el aparte Evaluación de las modificaciones en las condiciones de los créditos, sección E. Uso de juicios y estimaciones. Asimismo, durante la emergencia de salud mundial al 31 de diciembre de 2021 y 2020, se concluye que no se han presentado interrupciones más que temporales de las actividades económicas en general, las cuales no generan una disminución significativa en la demanda de productos o servicios financieros ofrecidos por Bancolombia S.A. y sus subsidiarias, ni se han producido incertidumbres materiales sobre la liquidez y solvencia del Grupo. Para más información, ver la Nota 31. Gestión de riesgos.
* Evaluación de los cambios significativos en el valor razonable de los instrumentos financieros: La Administración ha revisado que a corte de estos estados financieros consolidados, las mediciones del valor razonable de los instrumentos financieros reflejan las expectativas de los participantes y los datos del mercado en la fecha de medición, considerando las condiciones actuales del mercado, garantizando que los datos observables del mercado fueran incorporados incluso si las fluctuaciones de los precios se consideran temporales por causa de la pandemia del coronavirus. Asimismo, para las mediciones del valor razonable basadas en insumos no observables (nivel 3), la Administración se ha asegurado de que los insumos no observables utilizados reflejen cómo los participantes del mercado incorporarían el efecto de la pandemia del coronavirus, si lo hubiera, en sus expectativas de flujos de efectivo futuros, tasas de descuento y otros datos de valoración significativos relacionados con el activo o pasivo en la fecha de presentación, de forma que todas las fluctuaciones de las condiciones actuales de mercado han sido consideradas en las valoraciones y revelaciones de jerarquía de valor razonable, como se observa en la Nota 30. Valor razonable de activos y pasivos. Durante el año 2021 y 2020, se reconocieron en el estado de resultados consolidado y en otro resultado integral las actualizaciones en el valor razonable de los instrumentos financieros, dada la mejora experimentada en los mercados financieros por cuenta del regreso a un entorno de normalidad epidemiológica durante 2021 y la contracción experimentada en los mercados financieros por cuenta del brote del COVID-19 e incertidumbre que generaron las medidas tomadas por los gobiernos de cada país para contener la epidemia durante 2020, sin generar un impacto significativo en los estados financieros consolidados. Para más información, ver Nota 5. Instrumentos financieros de inversión y derivados.
* Evaluación de las modificaciones en las condiciones de los créditos: Las medidas tomadas para contener el virus han afectado la actividad económica y consecuentemente, algunos gobiernos en las geografías en las que el Grupo desarrolla sus operaciones han solicitado a la banca privada que se flexibilicen pagos de cuotas de capital, reducciones en tasas y algunas otras concesiones. En ese sentido, en Colombia, El Salvador, Guatemala y Panamá, se establecieron medidas especiales transitorias con el fin de atender la coyuntura sanitaria, buscando mitigar los efectos directos e indirectos de la misma.
Así, con el fin de proveer un alivio económico a los clientes cuya capacidad de pago se hubiera afectado por la situación ocasionada por el COVID-19, en junio de 2021 la Superintendencia de Bancos de Panamá emitió el acuerdo número 002-2021 y las Resoluciones generales de Junta Directiva SBP-GJD-0003-2021 y SBP-GJD-0004-2021, en las cuales se establecieron lineamientos y parámetros para la administración del riesgo de crédito y contraparte de aquellos créditos modificados, se otorgaron nuevas reestructuraciones a los créditos a partir del 01 de julio de 2021 y hasta el 30 de septiembre de 2021, basadas en la capacidad de pago del deudor, viabilidad financiera y las políticas de cada banco y, además, se establecieron los mecanismos para el reporte de dicha cartera a la SBP. Estos cambios normativos representaron una extensión de la ley de alivios generales vigentes desde 2020. Por su parte, en Colombia se había establecido por parte de la SFC un programa de acompañamiento a deudores (‘PAD’) aplicable hasta el 31 de agosto de 2021, fecha a partir de la cual Bancolombia S.A. continúa ofreciendo concesiones y alivios de crédito a sus clientes, en condiciones similares a las establecidas por el PAD, aunque no limitadas a las afectaciones en los ingresos o la capacidad de pago de los clientes como consecuencia directa de la situación originada por el COVID-19. En Banco Agrícola S.A., conforme a la expectativa de recuperación económica y el grado de afectación del cliente por la pandemia, se otorgaron concesiones particulares hasta el 30 de septiembre de 2021.
Por tanto, hasta el 30 de septiembre de 2021, el Grupo otorgó programas de acompañamiento a deudores de acuerdo con la situación individual de cada cliente, que le permitía establecer soluciones estructurales de pago, mediante la redefinición de las condiciones de los créditos de aquellos deudores que presentaban una afectación en sus ingresos o su capacidad de pago como consecuencia de la situación originada por el COVID-19, en condiciones de viabilidad financiera para el deudor. De esta manera, el Grupo estableció una segmentación de los deudores en grupos específicos en función de su capacidad para reanudar los pagos (los deudores estarían en condiciones de reanudar los pagos una vez hubiesen expirado los congelamientos de pagos y pudieran necesitar apoyo adicional a corto o largo plazo), sobre los cuales se ofreció i) reducción en el valor de las cuotas sin aumento de la tasa de interés inicialmente pactada y ii) periodos de gracia o prórrogas adicionales. Algunos de estos alivios se continúan otorgando, como forma de acompañar a los clientes que presentan dificultades para la atención de sus obligaciones crediticias.
En ese sentido, la Administración ha efectuado la evaluación de cada uno de estos alivios otorgados y aplicado el juicio correspondiente para estimar, en cada caso, si se presenta una modificación sustancial en los flujos esperados a partir de los nuevos términos de los contratos de cartera de préstamos activos, esto requiere que se compare el valor en libros de la cartera original al momento de la modificación, versus, el valor presente neto de los nuevos flujos de la cartera modificada, incluyendo las comisiones netas entre prestatario y prestamista, descontada a la tasa de interés efectiva original. Si esta diferencia entre flujos es superior a un 10%, la modificación es sustancial y se procede con una baja en cuentas, si la modificación no es sustancial se procede con una modificación del costo amortizado de la cartera activa de acuerdo con lo expresado en el párrafo 5.4.3 de la NIIF 9, con cargo a resultados. El ajuste correspondiente ha sido reconocido en el estado de resultados consolidado en la línea “Intereses de cartera de crédito y operaciones de leasing financiero”.
Las anteriores acciones tomadas para la generación de concesiones a las empresas o personas, en relación con los prestamos o acuerdos de préstamos vigentes, implican la renegociación de sus términos iniciales. El impacto de los alivios brindados a los clientes por concepto de congelamiento de pagos y modificación de préstamos implicó el reconocimiento de un mayor valor en el estado de resultados consolidado, en la línea “Intereses de cartera de crédito y operaciones de leasing financiero”, por valor de COP 53,745 al 31 de diciembre de 2021, y un menor valor en la misma línea del estado de resultados consolidado por valor de COP 150,958 al 31 de diciembre de 2020.
* Evaluación de deterioro de la cartera de créditos: La coyuntura generada por el COVID-19 representa importantes retos para los modelos de pérdida esperada (ECL), uno de los cuales se deriva del cambio radical en las perspectivas económicas en todas las regiones en que opera el Grupo. Efectivamente, los modelos de probabilidad de default incorporan entre cinco y siete años de historia para su estimación, la cual se caracteriza por un buen comportamiento de la mayoría de los indicadores en los países en los que opera el Grupo. En particular, estos indicadores se caracterizaron por un crecimiento estable, aunque moderado del Producto Interno Bruto (PIB), una inflación contenida y un desempleo estable o decreciente. Sin embargo, las proyecciones
2020
E. Uso de estimaciones y juicios
Para la preparación de los estados financieros consolidados, se requiere que la administración del Grupo realice juicios, estimaciones y supuestos, los cuales afectan la aplicación de las políticas de contabilidad y los montos de los activos, pasivos ingresos y gastos presentados.
Las estimaciones y los supuestos utilizados se revisan de forma continua y bajo supuesto de negocio en marcha. Los cambios en las estimaciones contables se reconocen en el período en que se modifica la estimación, si el cambio afecta sólo a ese período, o al período de la revisión y períodos posteriores si éste afecta períodos actuales y futuros.
Los juicios o cambios en los supuestos se revelan en las notas a los estados financieros consolidados. La administración basa sus estimaciones y juicios en la experiencia histórica y en varios otros factores que se consideran razonables en las circunstancias actuales. Los resultados reales pueden diferir de estas estimaciones si las suposiciones y las condiciones cambian.
A continuación, se detallan las principales estimaciones contables que el Grupo utiliza en la preparación de sus estados financieros consolidados:
1. Deterioro del riesgo de crédito
Como se describe en la sección ‘7.4.5. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI, neta’, el deterioro bajo pérdida crediticia esperada se calcula utilizando modelos y metodologías individuales y colectivas basadas en supuestos y juicios que consideran los datos crediticios históricos, la situación actual del prestatario y las previsiones razonables y sustentables de las condiciones económicas futuras. Los modelos colectivos incluyen parámetros de probabilidad de incumplimiento a 12 meses, probabilidad de incumplimiento a lo largo de la vida de la obligación, pérdida dado el incumplimiento y exposición al incumplimiento, con la inclusión del criterio prospectivo que incluye hipótesis sobre las condiciones macroeconómicas futuras en escenarios plausibles. Además, para los préstamos evaluados individualmente en Stage 3, el Grupo evaluará los créditos significativos en situación de incumplimiento, analizando el perfil de deuda de cada deudor, el valor razonable de las garantías concedidas, la información sobre el comportamiento crediticio y los flujos de caja futuros esperados del cliente.
Para la estimación de las pérdidas esperadas (‘ECL’) se utilizan metodologías colectivas e individuales, para las pérdidas bajo la metodología colectiva, los métodos de estimación están basados en juicios y estimaciones que consideran el uso de información histórica, la situación actual y pronósticos razonables y sustentables sobre las condiciones económicas futuras. El impacto del COVID-19 ha incrementado la incertidumbre en torno a los cálculos del deterioro del ECL y ha obligado a la Administración a hacer juicios y estimaciones contables adicionales que afectan el monto reportado de los activos y el nivel de gastos en relación con las provisiones; para más información véase la sección ‘10. Efectos de la pandemia del COVID-19 sobre los juicios y estimaciones del Grupo’ expuesto más adelante.
La estimación de los cargos por deterioro es una política contable crítica debido a la importancia de este rubro, la sensibilidad de los cargos ante los cambios en los supuestos sobre eventos futuros y otros juicios que son incorporados en los modelos individuales de pérdidas crediticias.
Se deben hacer algunas suposiciones relevantes para operar los modelos matemáticos que sustentan la evaluación de la pérdida de crédito esperada. Supuestos como el tiempo de vencimiento en los pagos para considerar que un cliente tiene un aumento significativo del riesgo o que está en mora, se apalancan a partir de datos históricos y luego son revisados por paneles de expertos. Otros supuestos, como las condiciones económicas futuras, la conformación de escenarios económicos futuros plausibles y la probabilidad de dichos escenarios, tienen un gran impacto en los modelos de probabilidad de incumplimiento durante la vida del crédito. Estos escenarios son determinados y apalancados por la Dirección de Investigación Económica, que opera de manera independiente de la división de gestión de riesgos del Grupo.
Los principales factores de riesgo que se incluyen en las estimaciones colectivas de las pérdidas esperadas son: la definición de incremento significativo del riesgo de crédito, la definición de incumplimiento, las proyecciones del valor de las garantías, los plazos de las carteras y las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, por ejemplo: las tasas de desempleo, El PIB, el nivel de las tasas de interés, entre otras. También es importante considerar otras variables que tienen influencias en las expectativas de pago de los clientes.
Adicionalmente, las metodologías de evaluación individual, consideran supuestos sobre la condición financiera de los clientes y el flujo de efectivo futuro que podrían verse afectados por factores tales como cambios regulatorios potencialmente impactantes para el negocio del cliente, cambios en la dinámica comercial y operativa del cliente y la capacidad para negociar con éxito por dificultades financieras y generar suficiente flujo de efectivo para pagar las obligaciones de la deuda, cambios en el valor de las garantías y cualquier otro factor interno o externo del cliente.
Dadas las incertidumbres inherentes y el alto grado de subjetividad involucrado en la evaluación de los tres factores siguientes, es posible que los resultados del próximo ejercicio económico difieran de las expectativas en que se basan las estimaciones de la administración:
- Exposición en caso de incumplimiento: Se entiende como el saldo expuesto de los activos al saldo actual de capital, intereses y cuentas por cobrar. En el caso de productos cuya naturaleza es rotatoria y que tienen una cuota disponible susceptible de ser utilizada en su totalidad, de acuerdo con los contratos de préstamo suscritos con los clientes; este parámetro incluye una estimación del uso de esos productos después del incumplimiento del cliente.
- Probabilidad de incumplimiento (PI): Es la probabilidad de que el deudor no cumpla con sus obligaciones de pago de capital y/o intereses en un período de doce meses. Está vinculada a la calificación/puntuación de cada deudor/operación.
- Pérdida en caso de incumplimiento (PDI): Se define como el deterioro económico en el que incurriría la entidad en caso de producirse algún caso de incumplimiento. Depende principalmente de las características del deudor y de la valoración de las garantías o colaterales asociados a la operación. Este parámetro ha sido evaluado como una estimación crítica dado los efectos causados por la pandemia del COVID-19 en la economía real, para más información ver sección ‘10. Efectos de la pandemia del COVID-19 sobre los juicios y estimaciones del Grupo’ expuesta a continuación.
La vicepresidencia de riesgos revisa periódicamente los modelos y metodologías de pérdida esperadas de crédito y los supuestos utilizados, a través de procedimientos de validación sólidos, para asegurar una cobertura razonable de las pérdidas reales. Este proceso permite a la administración determinar cuándo deben modificarse los supuestos y modelos para mejorar las estimaciones. Los controles internos y el gobierno sobre los datos, el modelado y los procesos de aprobación se implementaron para hacer estimaciones más precisas.
Para obtener más detalles, consulte la Nota 2 Políticas contables significativas, sección 7.4.5. Deterioro de activos financieros al costo amortizado o al valor razonable con cambios en ORI.
2. Prueba de deterioro de UGE incluida la plusvalía
Para reconocer el deterioro de la plusvalía registrada en las combinaciones de negocios, el Grupo realiza pruebas por lo menos al final de cada período. Estas pruebas incluyen estimados y juicios significativos, teniendo en cuenta la identificación de los grupos de unidades generadoras de efectivo y la asignación de la plusvalía basados en las expectativas de beneficios futuros del Grupo que se originan a partir de la adquisición. El valor razonable de las compañías adquiridas es sensible a los cambios en los supuestos de los modelos de valoración usados, los cambios adversos en alguno de los factores mencionados pueden llevar al Grupo a reconocer un cargo al deterioro de la plusvalía. La administración considera que los supuestos y estimados usados son razonables y sustentables en el ambiente de mercado existente y acordes con el perfil de riesgo de los activos. Para más información relacionada con metodologías de valoración, supuestos claves y asignación de plusvalía, su valor en libros y sensibilidades, ver Nota 9 Intangibles y plusvalía, neto. Habiendo considerado la incertidumbre adicional creada por el COVID-19 y su posible impacto en el valor en libros de la plusvalía, la Administración revisó múltiples escenarios ponderados para evaluar los flujos de caja futuros previstos para cada UGE teniendo en cuenta el impacto del COVID-19; para más información véase la sección '10. Efectos de la pandemia del COVID-19 sobre los juicios y estimaciones del Grupo’ expuesta a continuación.
3. Impuesto Diferido
Los activos y pasivos por impuesto diferido se registran sobre las diferencias temporarias deducibles o gravadas originadas entre las bases fiscales y las bases contables, teniendo en cuenta las normas fiscales vigentes y aplicables en cada una de las jurisdicciones donde se encuentra el Grupo. Debido a las condiciones cambiantes del entorno político, social y económico, las constantes modificaciones en la legislación fiscal y los cambios permanentes en la doctrina tributaria, la determinación de las bases fiscales del impuesto diferido implica difíciles juicios para estimar futuras ganancias, compensaciones o deducciones fiscales.
La determinación del impuesto diferido es considerada como una política contable crítica.
Para más información relacionada con la naturaleza de los activos y pasivos por impuesto diferido reconocidos por el Grupo, ver la Nota 12 Impuesto de Renta.
4. Provisiones y pasivos contingentes
Dentro de los pasivos contingentes del Grupo se incluyen aquellos relacionados con procedimientos judiciales, regulatorios, de arbitraje, impuestos y otras reclamaciones derivadas de la realización de actividades normales del Grupo. Estas contingencias son evaluadas teniendo en cuenta las mejores estimaciones que realiza la gerencia y se han establecido las provisiones necesarias para las reclamaciones legales y otras reclamaciones, validando la probabilidad de ocurrencia, si esta es probable, posible o remota. Las contingencias son provisionadas y registradas cuando toda la información disponible indique que es factible su ocurrencia, el Grupo esté obligado en el futuro a realizar desembolsos para los eventos que sucedieron antes de la fecha del balance y los montos pueden ser razonablemente estimados. Para hacer una adecuada evaluación de la probabilidad y estimación de los montos involucrados, el Grupo tiene en cuenta las opiniones de expertos internos y externos.
A lo largo de la existencia de una contingencia, el Grupo puede obtener información adicional que puede afectar las evaluaciones relacionadas con la probabilidad de ocurrencia o a los estimados de los montos involucrados; cambios en estas evaluaciones pueden conllevar a cambios en las provisiones.
El Grupo considera las estimaciones usadas para determinar las provisiones para pasivos contingentes como estimaciones críticas porque la probabilidad de su ocurrencia y los montos que el Grupo puede requerir para pagarlos están basados en los criterios del Grupo y de sus expertos internos y externos, los cuales no necesariamente coinciden con los resultados futuros de los procedimientos. Para más información relacionada con procedimientos legales y contingencias, ver Nota 21 Provisiones y Pasivos Contingentes.
5. Valor razonable de los activos y pasivos financieros.
Los activos y pasivos financieros registrados al valor razonable en el estado de situación financiera del Grupo incluyen contratos sobre derivados, títulos de deuda y de patrimonio, clasificados al valor razonable con cambios en resultados, títulos de deuda clasificados a valor razonable con cambios en otro resultado integral e instrumentos de patrimonio designados irrevocablemente al valor razonable con cambios en otro resultado integral.
Para incrementar la coherencia y comparabilidad de las mediciones del valor razonable e información a revelar relacionada, NIIF 13 establece una jerarquía de valor razonable que clasifica en tres niveles los datos de entrada de técnicas de valoración utilizadas para medir el valor razonable. Esta norma requiere que la entidad clasifique los instrumentos financieros como se muestra a continuación:
Nivel 1: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 1 si existen insumos observables que reflejan precios cotizados (no ajustados) para activos o pasivos idénticos en mercados activos. Un mercado activo es aquél en el que las transacciones se producen con suficiente volumen y frecuencia para proporcionar información de precios de manera continua. Los instrumentos se valoran con referencia a precios cotizados no ajustados para activos o pasivos idénticos en mercados activos donde el precio cotizado está fácilmente disponible y el precio representa transacciones de mercado reales y periódicas.
Nivel 2: En ausencia de un precio de mercado para un instrumento financiero específico, su valor razonable se estima usando modelos, cuyos datos de entrada o insumos son observables para transacciones recientes de instrumentos idénticos o similares.
Nivel 3: Los activos y pasivos se clasifican como nivel 3 si en la medición del valor razonable se han utilizado datos de entrada no observables que están soportados en una pequeña o nula actividad del mercado y que son significativos en el valor razonable de estos activos o pasivos. El valor razonable de los activos y pasivos financieros de nivel 3 se determina utilizando modelos de fijación de precios, metodologías de flujo de efectivo descontado o técnicas similares.
Las transferencias hacia o desde el nivel 3 se realizan cuando los datos importantes utilizados en los modelos financieros que miden los valores razonables de los activos y pasivos se vuelven no observables u observables, respectivamente, en el mercado actual. Las transferencias entre los niveles del valor razonable mencionados son asumidas como ocurridas al final del periodo contable.
La medición del valor razonable de los instrumentos financieros generalmente implica un alto grado de complejidad y requiere la aplicación de juicios, en especial cuando los modelos utilizan datos de entrada no observables (nivel 3) construidos a partir de los supuestos que serían utilizados en el mercado para determinar el precio del activo o pasivo. La determinación de estos supuestos incluye la consideración de las condiciones del mercado y los niveles de liquidez. Los cambios en las condiciones del mercado, tales como una disminución en la liquidez en los mercados de capitales o cambios en las actividades del mercado secundario, pueden reducir la disponibilidad y confiabilidad de los precios cotizados o los datos observables utilizados para determinar el valor razonable.
Al desarrollar mediciones del valor razonable, el Grupo maximiza el uso de datos de entrada observables y minimiza el uso de datos no observables. Los modelos internos utilizados para determinar el valor razonable son validados, de acuerdo con las políticas del Grupo, por un grupo de validación de estos. Además, el Grupo utiliza servicios de fijación de precios de terceros para obtener valores razonables, que se utilizan para registrar el precio de un instrumento o para corroborar precios desarrollados internamente. Los procedimientos de validación de precios de terceros se realizan sobre la razonabilidad de las mediciones del valor razonable.
Para mayor detalle y análisis de sensibilidad, ver Nota 30 Valor razonable de activos y pasivos. Igualmente, como consecuencia del impacto del COVID-19 en los mercados y en la valoración de los instrumentos financieros, puede haber un impacto en el valor de algunos activos financieros como los títulos de deuda, las acciones, etc. Para más información, ver la sección ‘10. Efectos de la pandemia del COVID-19 sobre los juicios y estimaciones del Grupo’ expuesta más adelante.
6. Medición de beneficios a empleados
La medición de las obligaciones por beneficios Post-empleo y Beneficios de largo plazo implica una gran variedad de premisas y la realización de supuestos de eventos futuros a largo plazo determinados sobre bases actuariales. El método de Unidad de Crédito Proyectada es utilizado para la determinación del valor presente de la obligación por los beneficios definidos y el costo asociado a estos. Las mediciones futuras de las obligaciones pueden variar significativamente de las que se presentan en los estados financieros, entre otras, debido a cambios en las hipótesis económicas y demográficas y eventos significativos. Para mayor información, ver Nota 19 Beneficios a Empleados.
7. Determinación del precio de la transacción
Para la determinación del precio de la transacción el Grupo le asigna a cada uno de los servicios el importe que represente el valor que espera recibir como contraprestación por cada compromiso de forma independiente, es decir con base en el precio relativo de venta independiente. El precio lo determina definiendo el costo de cada servicio, impuestos relacionados y riesgos asociados a la operación e inherentes a la transacción más el margen que espera recibir en cada uno de los servicios, tomando como referencia los precios y las condiciones de mercado, así como la segmentación del cliente. El Grupo tiene precios fijos y variables considerando las características de cada servicio, eventos futuros, descuentos, devoluciones y demás variables que puedan variar el precio.